Advierten que el acusado por la masacre de Merlo tiene tendencias suicidas
Peritos psiquiatras entrevistaron durante siete horas a Cristian Méndez y tuvo que ser medicado. Pidieron extremar las medidas de seguridad en el penal en el que se encuentra detenido.
pareja y seis chicos en un incendio, había reconocido ante la Justicia que tenía una "relación conflictiva" con su ex mujer, pero se negó a declarar sobre si tuvo vinculación con los homicidios.
Una vez ante el fiscal, Méndez comenzó a contar que hace tres años mantuvo una relación con María Karina Flamenco (38), pero después se pelearon por "problemas económicos" y ella volvió con su anterior pareja, Gastón Olivera (31), relató un vocero.
Memo acusó a Karina de haberle hecho una "macumba con San La Muerte" y dijo, sin precisar cuándo, que había ido a la casa de ella "para ver si seguía con Gastón", en relación a Olivera, que era su actual pareja, pero los chicos del barrio lo echaron.
En ese momento, como el imputado se situó en el lugar de los crímenes, el fiscal comenzó a indagarlo sobre cuándo había estado, pero el acusado comenzó a ponerse muy nervioso y a pedir la presencia de un pastor evangélico.
Entonces, el abogado le recomendó a Méndez no continuar con la declaración y poco después una persona de esa religión fue llevada a la fiscalía para hablar con el sospechoso, ya que los presentes consideraron que estaba muy violento.
Finalmente, cuando la situación comenzó a tranquilizarse, el fiscal Dileo dispuso que sea trasladado nuevamente al penal y en base a la prueba reunida, en 15 días solicitará al juez de Garantías Alfredo Meade su prisión preventiva.
Una fuente explicó que, antes de la audiencia, Méndez fue sometido a una revisación médica de rigor, que se amplió en algunos aspectos dadas las características del hecho que se le imputa, en tanto que la semana próxima ordenarán los peritajes psiquiátricos y psicológicos correspondientes.
"La detención es buena, pero espero que no pueda salir nunca más de la cárcel. No creo que Méndez sea un loco, y pido que no lo pasen como tal porque sabía muy bien lo que hacía con mi hija", dijo a Télam Rita, madre de María Karina.
"Él no soportaba que mi hija lo dejara y siempre juraba que los iba a matar. Él estuvo bien cuerdo a la hora de asesinar a mi hija, a mi yerno y a mis seis nietos", uno de los cuales era su propio hijo, agregó la mujer.
La masacre ocurrió a la 1 del jueves en una precaria vivienda de siete por cuatro metros ubicada en las calles Iwanowski y Larsen, del barrio El Pericón de Merlo, cuando cerca de la 1 la casa comenzó a incendiarse.
Además de la pareja, murieron los seis hijos de la mujer: Ian (4), Nayla (5), Alejo (6), Sakira (10), Briana (11) y Yael (13).
Según el resultado de las autopsias, toda la familia murió por inhalación de monóxido de carbono y los primeros estudios establecieron que el fuego se inició en una cama cucheta, y como ésta estaba pegada al único ventiluz de la vivienda, sospechan que fue encendida desde afuera con un encendedor o fósforo.
Méndez fue mencionado desde el inicio de la investigación como sospechoso, ya que según declararon familiares y vecinos de las víctimas vivía acosando y amenazando a su ex mujer por haber vuelto a convivir con Olivera.
El imputado tiene una denuncia por maltrato, radicada el 7 de marzo en la comisaría de la localidad de Parque San Martín y Karina le temía tanto que cerraba su casa con candado.
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