José Luis Cabezas tendrá una calle con su nombre en Barracas

Sociedad

El reportero gráfico será recordado en el mapa porteño en una arteria vinculada con su historia profesional.

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó el cambio de nombre de la calle California, en el barrio de Barracas, por José Luis Cabezas en homenaje al fotógrafo asesinado en 1997 cuando trabajaba en Pinamar como enviado de la revista Noticias, propiedad de la editorial Perfil.

El proyecto había sido presentado por Rodrigo Lloret, director de Perfil, y por el legislador del PRO Matías López. El cambio de nombre será solo para el tramo comprendido entre las alturas 2100 y 3400. En la altura 2731 se encuentra el edificio de la editorial.

La ley fue aprobada este jueves 3 de agosto y establece además la colocación de una placa conmemorativa en la esquina de la nueva calle José Luis Cabezas y Santa Elena, lindero a la redacción de Perfil.

El expediente tuvo su primera sanción el 14 de mayo, cuando fue aprobado por unanimidad, y continuó su recorrido con la audiencia pública obligatoria. Tras esa instancia, en la que aparecieron objeciones de vecinos al cambio de denominación, la Legislatura avanzó con la segunda lectura y finalmente convirtió hoy el homenaje en ley.

Jose Luis Cabezas 

Jose Luis Cabezas

En sus fundamentos, el proyecto sostiene que Cabezas trascendió su condición de fotógrafo para convertirse en uno de los símbolos más perdurables del periodismo argentino y de la defensa de la libertad de expresión. Su asesinato, cometido después de que realizara la fotografía de Alfredo Yabrán que expuso públicamente el rostro de un empresario hasta entonces asociado al poder y al anonimato, es presentado como un crimen que buscó disciplinar a la prensa y sembrar miedo sobre quienes investigaban y difundían información.

El texto recuerda además la reacción que despertó aquel crimen. Las movilizaciones de periodistas y ciudadanos que recorrieron el país bajo la consigna “No se olviden de Cabezas” transformaron esa frase en una expresión de la memoria colectiva.

El crimen

Cabezas fue asesinado el 25 de enero en 1997 después de revelar por primera vez la cara del poderoso empresario postal, un acontecimiento que marcó la historia de la libertad de expresión del país y por la que cada 25 de enero se celebra el Día Nacional del Reportero Gráfico en Argentina.

El crimen, perpetrado por la banda Los Horneros por presunto encargo de Yabrán, desnudó supuestos vínculos con el entonces presidente Carlos Menem.

Su asesinato se convirtió en un símbolo doloroso de la historia del periodismo argentino y generó numerosas manifestaciones en las que se mostraba la imagen del reportero gráfico acompañada con la frase “No se olviden de Cabezas”.

En 1996 Cabezas fotografió en una playa al enigmático Yabrán, y la imagen -la primera que se conocía del empresario- fue publicada por Noticias el 3 de marzo junto con investigaciones sobre sus negocios.

Casi un año más tarde, a Cabezas le dispararon en la nuca dos veces y luego “prendieron fuego a su cuerpo, dentro del Ford Fiesta que Noticias había rentado para que el reportero gráfico pudiera cubrir aquella temporada de verano”, recordó el diario Perfil.

Según Gabriel Michi, periodista, amigo y compañero de Cabezas que identificó su cuerpo, la foto tomada a Yabrán “le puso rostro al personaje más poderoso de aquellos años 90”, que alardeaba que “ni los servicios de inteligencia tenían su foto”.

La investigación judicial reveló que Yabrán consideró la publicación de su imagen como una afrenta, y determinó que el exmilitar y su jefe de Seguridad Gregorio Ríos ordenara el secuestro de Cabezas a la banda criminal Los Horneros, coludidos con policías, recordó la SIP.

Aunque Yabrán fue señalado como presunto autor intelectual del asesinato, nunca fue juzgado. El empresario se suicidó en 1998 después de que se ordenara su arresto.

Los demás acusados por el crimen -varios policías, miembros de Los Horneros y el jefe de la custodia de Yabrán- fueron condenados a cadena perpetua, aunque luego sus sentencias fueron reducidas.

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