La argentina detenida por el ICE pidió la autodeportación: "Esto es terrorismo físico y mental"
Ernestina Pavlovsky fue arrestada en el aeropuerto de Miami por ingresar con una visa de turista y quedarse a vivir en Estados Unidos durante trece años.
Ernestina Pavlovsky, detenida en Estados Unidos por el ICE
Ernestina Pavlovsky Nerone, una ciudadana argentina de 33 años que fue detenida por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en el aeropuerto de Miami, Estados Unidos, pidió la autodeportación: “Esto es terrorismo físico y mental”, sostuvo.
La mujer permanece bajo custodia en un centro de detención en Laredo, Texas, pese a que hace una semana, en una audiencia realizada el 1 de septiembre, un juez le concedió la salida voluntaria del país.
Ernestina llegó a Estados Unidos en diciembre de 2015 y permaneció en el país más tiempo del que le permitía su visa como turista, lo que constituye una violación civil en materia de inmigración. Durante estos trece años, hizo su vida en Aspen, Colorado, donde trabajaba como personal trainer y planeaba casarse con su novio estadounidense, Cody Kosinski, pero nunca regularizó su situación migratoria.
“Nerone ingresó legalmente a los Estados Unidos en 2015, pero infringió las leyes de nuestra nación al negarse a abandonar el país en la fecha requerida. Un juez de inmigración le concedió la salida voluntaria el 1 de septiembre. Permanecerá bajo custodia del ICE a la espera de su expulsión”, indicó un vocero del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) a CNN.
Mientras tanto, su familia expresó la preocupación sobre las demoras en la deportación debido a las condiciones de detención. “El agua es de cloaca y está contaminada. Tiene restricciones sobre la cantidad de agua embotellada que puede comprar, que es solo los sábados. Hay chicas que se infectaron con bacterias. Ella tiene miedo hasta para lavarse los dientes. Las pocas veces que se bañó le salieron ronchas en la piel”, relató una hermana de Pavlovsky.
El novio de la joven agregó que durante el último mes estuvo muy preocupado por el deterioro de la salud de su pareja y reprodujo: “Ella me dijo que su cuerpo no está en condiciones de soportar esta situación por mucho tiempo más”.
Además, contó que la noche previa a la audiencia, la joven lo llamó por teléfono y le comunicó su decisión de solicitar la salida voluntaria: “Me dijo que estaba agradecida por el apoyo, pero me expresó esto: ‘Ya no puedo estar acá’”, señaló al Aspen Daily News, en referencia al centro de detención de Laredo.
Por su parte, Verónica Acuña, madre de Pavlovsky, indicó que la joven “está muy mal anímicamente y esperando la fecha de salida” de Estados Unidos. “Estamos todo el día esperando una llamada para saber cuándo volverá a la Argentina, pero se está dilatando. Es espantoso lo que ella está viviendo”, agregó en diálogo con La Nación.
Desde el DHS desmintieron las condiciones denunciadas: “A todos los detenidos se les proporciona comida adecuada, agua y atención médica; y tienen la oportunidad de comunicarse con sus familiares y abogados. De hecho, ICE cuenta con estándares de detención más altos que la mayoría de las prisiones en Estados Unidos que albergan a ciudadanos estadounidenses”, indicaron en un comunicado.
En paralelo, Ernestina insiste en señalar las malas condiciones. Según su relato, los funcionarios las tratan “como si fueran niñas” y pueden castigarlas ante determinadas conductas: “Te dicen en la cara que sos una criminal porque te quedaste más tiempo del permitido por tu visa”, contó.
A más de un mes de su detención, Ernestina espera recuperar su libertad: “Nadie merece este trato”.
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