La insólita historia del radar que depende de un cable quemado
*El radar del aeropuerto de Ezeiza sigue sin ser utilizado, ya que las imágenes que envía mediante un cable provisorio no son "confiables".
*Las versiones contradicen a la de la Fuerza Aérea que ayer afirmó que el aparato estaba reparado.
*Para complicar la situación, en este momento se trabaja de forma manual, como se hacía hace 50 años.
Ya lo adelantamos... la historia se parece a un film de George Lucas, entonces no podíamos privarnos de una buena segunda parte. Acá vamos...
Con mucha seguridad el Mayor Alejandro Argañaraz había afirmado a minutouno.com: “La primera fase de reparación ya está terminada ahora sólo falta re-chequear todos los componentes”, y había agregado que le era imposible determinar cuánto tiempo les iba a llevar esa tarea. Dijo, además, que ya habían contratado a técnicos extranjeros para poder hacerla. Pero por algún motivo la contradicción surgió desde la propia Fuerza Aérea, cuando a las pocas horas el Comodoro Julio César Artesana indicaba que “ya está en funcionamiento y con el correr de las horas el servicio se irá normalizando”. Sí, en las buenas películas las situaciones difíciles se resuelven rápido.
Pero cuando parecía que hoy todo volvía a la normalidad desde Aeroparque informaron que los vuelos salían con una hora de demora por culpa de la tormenta. Esa información es cierta, así como también es verdad que los vuelos seguirán funcionando con las mismas demoras que mantuvieron la última semana, por la sencilla razón de que todo está en el mismo lugar en que lo estaba antes de la supuesta “reparación”.
En toda buena película hace falta un buen guión, César Salas, presidente de la Asociación de Control de Tránsito Aéreo de todo el país, se encargará de ayudarnos a entender esta historia:
Escena 2: Se recupera la señal mediante un cable secundario. Pero esa imagen, al ser de un cable alternativo, no es confiable. Sí, leyó bien, no es confiable.
Escena 3: Desde el Centro de Control Aéreo (ACC) reciben una imagen que no es del todo verosímil.
“Las imágenes que estamos recibiendo titilan y hasta hay veces que desaparecen”, precisa el encargado de la División de Torres de Control de Ezeiza, Marcelo Paredes.
Esas imágenes a las cuales hace referencia Paredes y que dice que “Titilan”, y hasta pueden llegar a “desaparecer”, no son ni más ni menos que aviones, también las llaman “etiquetas”. Por lo tanto -algo que no aclararon los voceros de la Fuerza Aérea- esas imágenes recibidas por el radar no están siendo utilizadas, por la entendible razón de que no son, como afirmó Salas, "confiables".
Entonces los problemas y los riesgos de continuar operando así no disminuyeron, Paredes comenta que “ahora estamos trabajando de forma manual, como se hacía hace 50 años. En ningún lugar del mundo se hace así”. Además hay que resaltar que se llega a esta situación porque no hay un servicio de soporte, el radar que se averió era el único, o sea que no hay un Plan B.
Tampoco está demás recordar que Argentina no cuenta con un radar meteorológico, por lo que la frase “un buen piloto de tormentas” nunca es más real cuando un avión decide transitar por cielo nacional en días de lluvias. “Los pilotos consultan a la Torre y desde acá no los podemos guiar en esos casos”, se indigna Salas.
La película continuaría siendo apasionante si no fuera porque hay vidas de por medio. A pesar del anuncio de ayer sobre la reparación del radar la cosa sigue igual. Los vuelos seguirán despegando y aterrizando con demoras de aproximadamente 10 minutos entre nave y nave. La situación no va a cambiar "hasta que las Fuerzas Armadas envíen un boletín donde anuncien que se ha reestablecido el sistema de radarización", señala Paredes.
Por lo visto, la historia vuelve a tener un final abierto y la continuación no tardará mucho en llegar.
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