La investigación del caso de la hamaca que se hamaca... sola
*Mirá el video de la hamaca fantasma
- Cuando la hamaca de la plaza de Firmat, Santa Fe, parecía dar indicios de un evento poco común, llegó la sospecha de que podría tratarse de una broma. Sin embargo, filmaciones caseras daban cuenta de una simple hamaca de plaza que se movía, al parecer, sin intervención del hombre.
- Por eso, un equipo de periodistas del programa "Impacto Chiche" fue hasta el lugar para investigar si verdaderamente la hamaca se mueve por su cuenta.
Hace apenas un par de semanas comenzó a difundirse en diferentes medios la historia de una hamaca en la Plaza Belgrano del Barrio La Patria que, aparentemente, comenzaba a columpiarse repentinamente sin que nadie la impulsara o mediara acción mecánica alguna que justificara tal movimiento. Para eso, minutouno.com se trasladó hasta la ciudad santafesina de Firmat a investigar el misterioso caso.
Conjeturas y elementos de prueba
Como suele ocurrir, comenzaron las especulaciones del más variado tenor: almas en pena, embrujo, fenómenos paranormales, y también, un verdadero fraude. Los únicos elementos disponibles con los que se justificaba el caso, eran los testimonios de personas que afirmaban haberla visto moverse, fotos y filmaciones caseras (con celulares y una cámara).
El primer dato importante que aportó fue que su filmación era la única que se realizó con una cámara de video y a una distancia aproximada de 50 metros. La realizó desde la ventana de la casa de su abuela, ubicada frente a plaza y en una dirección casi recta a la estructura metálica de la cual penden tres hamacas.
La grabación había sido tomada en horas del mediodía, con buena luz, y mostraba claramente que sólo una de las hamacas oscilaba e incluso alcanzaba una elevación de casi 1,70 metro. El material no estaba editado y lo vimos en la propia cámara que había registrado las imágenes. Según Fabián, la hamaca se movió por mucho tiempo pero no pudo acercarse porque su cámara no tenía batería y debió filmar con el cable de la misma enchufado a un toma corriente de la habitación.
El día anterior había realizado una filmación similar con su celular durante unos pocos segundos. Según él, en el audio del celular se podía escuchar una extraña voz que decía: “salí”.
Dudas
Aún cuando el testimonio del joven parecía confiable y no pudimos detectar contradicciones de ningún tipo, había un hecho de suma importancia que no podía soslayarse. Tanto en la filmación que realizó con la videocámara como con el celular, la hamaca ya estaba en movimiento cuando comenzó el registro.
No es un dato menor puesto que todas las filmaciones que se venían mostrando (en televisión e Internet) y con menor calidad de imagen por cierto, tenían la misma característica y dejaban la sospecha de que alguien había movido la hamaca y luego desaparecía del plano de la imagen que se registraba.
Si bien no podemos poner en duda la honestidad de Fabián, el valor de su filmación queda reducido a la imagen de una hamaca que se está meciendo y no prueba en absoluto que el origen del movimiento no se deba a la acción de alguien, ya sea por medios directos o indirectos. Tampoco podemos aseverar -al menos en forma categórica- que Fabián fue engañado por alguien o auto-engañado por sus propias expectativas que, además, puso claramente de manifiesto durante la entrevista. Por lo tanto, no pueden ser desechadas todas esas posibilidades.
Certezas
Estuvimos un día y medio recorriendo la zona, durante horas de la mañana, tarde y noche (incluida la madrugada), pero nunca vimos moverse sola a la famosa hamaca. Este juego de la plaza es extremadamente sensible al movimiento puesto que su eje está fijo y sus oscilaciones se prolongan doscientas veces más que las de la hamaca del lado opuesto (la hamaca central tenía cortada la cadena y no estaba en uso).
El testimonio de la gente que entrevistamos nos pareció honesto y nadie planteó hipótesis paranormales o religiosas. Simplemente manifestaban haber visto a la hamaca moverse, pero no sabían a qué se debía. En la plaza, el viento es bastante fuerte pero no lo suficiente como para provocar un movimiento de las características que se observan en las filmaciones.
La voz que escuchaba Fabián en su celular, era sólo un ruido confuso producto del fuerte viento que había en el momento que filmó. Él mismo dudó si no podía ser su propia voz adulterada por el viento, si bien después lo desestimó. Por mi parte, escuché varias veces la grabación y no percibí nada extraño que no fuera más que el bullicio que provocaba la ventolera.
Evidentemente, aquí estamos frente a un típico fenómeno de lo que en psicología se denomina pareidolia, un tipo de ilusión o percepción errónea (para el caso auditiva) ante un estímulo vago e incierto que es percibido como algo claro y significativo. Otros ejemplos frecuentes son los llamados “mensajes satánicos” que muchos dicen encontrar en grabaciones reproducidas al revés.
Contraprueba de la tanza
Otra hipótesis a evaluar era la posibilidad de que alguien moviera la hamaca valiéndose de un hilo “invisible” y aquellos que filmaban no lo hubieran descubierto. Para tal fin, el bromista debía valerse de un tiraje lo suficientemente resistente y, a la vez, muy delgado y casi imperceptible. La longitud del mismo, debía ser tal que permitiera controlarlo a distancia y sin mayor dificultad. Una tanza para pesca, en principio, podría ser óptima para tal objetivo.
Con un rollo de tanza de 0,25 milímetros de grosor, que permitía mover un objeto que no superara los 4 kilos, atamos la tanza a la hamaca y desde una distancia aproximada de 20 metros, comenzamos a tirar y aflojar hasta lograr que la hamaca iniciara sus movimientos pendulares y alcanzara la altura que había visto en el video. El efecto visual fue exactamente el mismo, e incluso el camarógrafo se permitió tomar primeros planos sin que se notara el hilo.
Faltaría agregar que el efecto fue ampliamente superado. Nosotros logramos el movimiento de la hamaca a partir de una completa inmovilidad de la misma, cosa que nunca pudimos observar en las otras filmaciones.
A plena luz del día, no sólo a la poderosa lente de nuestra cámara profesional, era imposible captar el hilo, y algunos curiosos que estaban cerca tampoco lo percibieron. Además, el suelo cubierto de arena y todo un entorno irregular, sirvieron como un perfecto camuflaje para que fuera totalmente imperceptible.
Como se puede apreciar, el sistema que utilizamos es muy simple, efectivo y hasta imaginable por cualquiera que desee gastar una broma. No se puede asegurar que éste haya sido el caso de los testigos entrevistados, pero sí podría decirse que, ahora, hay algunas filmaciones nuevas con el movimiento de las otras dos hamacas que sugieren este procedimiento.
Conclusión, hasta ahora nadie ha presentado una prueba irrefutable de que la hamaca (y ahora se han sumado las otras dos) se mueve sola y, menos aún, por alguna fuerza misteriosa.
Las Más Leídas






Dejá tu comentario