Las seis líneas de subtes sólo funcionaron con un servicio de emergencia

Sociedad

* Por una pelea entre los delegados del subte y la conducción de la UTA, el servicio de subtes funcionó con un esquema de emergencia.

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Por NA

Decenas de miles de usuarios del transporte público en la Capital padecieron ayer una jornada caótica para movilizarse, pese a que los subterráneos funcionaron con un programa de emergencia en medio de un paro que impulsó un grupo de delegados por un conflicto gremial.



Con una nutrida cantidad de policías en los andenes y en los trenes, junto a representantes de la UTA que buscaban impedir que se bloquearan las vías, el servicio de subtes se cumplió con una frecuencia de entre seis y 15 minutos en distintos momentos del día en las seis líneas porteñas.



Esto fue posible "gracias a la colaboración del personal jerárquico y al compromiso de los empleados que se presentaron a cumplir con sus tareas habituales", según destacó en un comunicado la empresa Metrovías, concesionaria del servicio de subtes y del Premetro en esta ciudad.



Cerca del mediodía, la compañía lamentó "los inconvenientes que se están generando, a la vez que apela a la comprensión y colaboración de los usuarios para mantener el orden en los momentos de mayor concentración de pasajeros".


 


Durante la mañana se vivieron horas de tensión, con forcejeos y peleas entre delegados, gremialistas rivales y policías, lo que se sumó a una incertidumbre de la gente respecto de la prestación del servicio y a temores de posibles incidentes para reducir aún más la cantidad de usuarios en los trenes.



El paro también provocó que algunas líneas de colectivos se vieran colapsadas, al igual que los accesos a la ciudad de Buenos Aires en horas pico, y el servicio de taxis, en una jornada en la que automovilistas y motociclistas sufrieron varios cortes de calles céntricas por manifestaciones.



Los delegados defendieron su postura belicosa luego de tomar una medida de fuerza que generó múltiples repercusiones en el ámbito político y sindical.



Los trabajadores de las seis líneas de subte más el Premetro, que se mantuvo detenido durante todo el día, llevaron adelante un paro por 24 horas en rechazo a una convocatoria a elecciones lanzada por la UTA.



Los delegados exigen que se detenga el proceso, que cuenta con el visto bueno del Ministerio de Trabajo.



También denuncian la imposición de políticas que violan lo decidido en las asambleas de los lugares de trabajo y una serie de infracciones a la ley de asociaciones sindicales.



Mientras tanto, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) calificó como "injustificado" al paro, en sintonía con la opinión de Hugo Moyano, el secretario general de la CGT, quien consideró que era "lamentable" la actitud de los huelguistas.



"Es lamentable muchas veces cuando nos hablan que no somos democráticos y cuando hay un llamado a elecciones ellos van al paro", dijo Moyano a la prensa.



El ministro del Interior de la Nación, Florencio Randazzo, aseguró que "las internas sindicales se deben resolver en ese ámbito, porque esto no le sirve a nadie".



"Con la medida de fuerza se perjudica a millones de usuarios de una servicio tan esencial, no ayuda a nadie", agregó.



El Ente Regulador de los Servicios Públicos porteño, Miguel von Rozenberg, también expresó su opinión y dijo que "es una vergüenza que las autoridades laborales no puedan resolver este problema intersindical, sobre todo teniendo en cuenta que no es la primera vez que ocurre este año".



"Se podría entender una medida de este tipo si se tratara de un justo reclamo salarial. Pero una cuestión interna gremial de ninguna manera justifica semejante caos generado a toda una ciudad", subrayó el funcionario, que llamó "inadaptados" a los delegados del subte.



"Las autoridades laborales deben tomar medidas urgentes y aplicar las sanciones del caso para solucionar este problema (...) Es inadmisible e indignante que un pequeño grupo de inadaptados mantenga rehenes" a tanta gente que necesita trasladarse, agregó Von Rozenberg.



Se calcula que entre 1,5 y dos millones de personas utilizan diariamente este servicio de lunes a viernes.



Sobre el final de la jornada laboral de hoy, los subterráneos continuaron funcionando con demoras y un cronograma de emergencia, dijeron voceros de Metrovías.

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