¿Medialunas de manteca o medialunas de grasa?

Sociedad

*Una encuesta de minutouno.com reveló que nuestros lectores están divididos en mitades iguales entre unas y otras.

Las aguas están divididas, y casi a la mitad: a estas horas, la encuesta que propuso minutouno.com, preguntando qué clase de medialunas preferían los lectores, arroja el siguiente resultado: 833 eligen las de grasa y 779, las de manteca.

Sorprendidos, desde minutouno.com llamamos a la confitería Le Violet -Anchorena 746- y hablamos con Néstor, el gerente:

“Entre la gente de Capital y Gran Buenos Aires, gana por poco la medialuna de manteca y más adelante va a ganar mucho más porque el procedimiento para hacer las medialunas de grasa buenas es muy complicado y se preparan en pocos lugares –explica el gerente-. Es muy difícil aprender a hacerla y por eso tiende a desaparecer, lleva mucho tiempo y ninguna persona joven quiere aprender a hacer la medialuna de grasa porque es un trabajo enorme”.

Néstor cuenta en todo el partido de la costa -como Mar del Plata, que es famosa por sus medialunas Boston- y en las famosas confiterías no hay más medialunas de grasa: ahora las llaman "saladas" y las hacen con menos manteca, más grasa y sal, pero con la misma masa que se corta y se arma distinta.

Además, hay que tener en cuenta que las facturas aumentaron bastante –como todo- y que si hay que llevar una docena de medialunas, las de manteca son más grandes y por eso rinden más.

El hecho de que la medialuna de grasa se encuentre en vías de desaparición se debe a una razón muy clara: “Para hacer entre 80 y 100 docenas de medialunas de grasa, que es una venta de un día en una panadería, un empleado se pasa 8 horas, mientras que para hacer la misma cantidad de manteca tarda una hora y media”, dice Néstor y explica que la mayoría de las panaderías importantes tiene un medialunero de grasa que cobra entre 2500 y 3000 pesos al mes.

“Por eso, algunas panaderías deciden hacer estas ‘saladas’ para reemplazar a las tradicionales de grasa o comprarlas hechas a otra panadería y remarcar el precio, así se ahorra un empleado”, señala el gerente de Le Violet.

Las medialunas de grasa, entonces, son casi una especie en peligro de extinción… ¡salí corriendo a comprarte una docena!

Dejá tu comentario