Money, money money, cuando los chicos quieren su propia plata

Sociedad

* Muchos padres dan dinero para que sus hijos aprendan a administrarse y otros sólo por recompensa.
* minutouno.com consultó a distintos especialistas para saber cuándo y cuánto conviene entregarles.

Se suele decir que la plata va y viene. Claro que, cuando se trata de los hijos – y su manejo del dinero –conviene ajustar los parámetros y decidir de qué manera y en que proporciones debe circular.

Para la psicóloga social y facilitadora Ana Blesa, con la enseñanza del dinero sucede algo parecido que con las primeras lecciones sexuales. “Son temas tabú, se ven como algo sucio y en muchas casas se suele no hablar, hay mucha hipocresía”, explicó la autora de “Viaje heroico hacia abundancia y prosperidad”.  A su entender, conviene que los chicos aprendan a usar el dinero solos y luego sí "apuntalarlos”.

El especialista en economía Marcelo Elbaum considera que en


Los chicos piden antes de tiempo y los padres retrasan el proceso    

lo que se refiere al desarrollo de la inteligencia financiera "la influencia familiar es determinante para poder orientarlos desde chicos, algo que luego tendrá su recompensa".



Por su parte el psicólogo y psicoanalista Hugo Pisanelli, presidente de Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires, si bien no existe una edad para el debút monetario “la adquisición de funciones varía en cada chico” y señaló que el camino lúdico es la principal carretera para el aprendizaje. De aquí que obsequiarles juegos que estimulen acciones de suma y resta son un buen camino de estimulación.

¿Enseñanza o ensayo y error?

Los expertos consultados por minutouno.com coincidieron en que –si bien no existe una edad adecuada para iniciar el expendio financiero- conviene esperar a que los chicos ingresen a la escuela primaria, rondando los 9 años.

La frecuencia es otro punto a considerar. “Yo no les ofrezco un ingreso religioso, si un mes estoy ajustado se corta, aunque quizás lo compenso al mes siguiente, comenta Manuel que tiene dos hijas adolescentes, y advierte que la suma depende de cada edad, aunque no teme el uso que le puedan dar.


Administrarse le sirve al niño para otrorgarle valor al dinero    

 


Guido A. un oficinista de 40 años empezó a darle dinero a sus dos hijas, de 6 y 8 años, cuando advirtió que la más chiquita guardaba en una cajita un billete de $50. “Nunca me dijo de dónde lo había sacado pero me di cuenta que necesitaban manejar su propio dinero. Les doy de a poco (2 o 4 pesos) para que vayan teniendo idea para qué sirve, ahorrar si no les alcanza y no malgastar. Es algo espontáneo no lo planifico y por eso ellas se quedan contentas hasta con una moneda de 25 centavos”, comentó.



Para qué sirve

“El dinero esta asociado al poder tomar conciencia de las nociones numéricas, algo que los chicos no manejan hasta cierta edad. Más importante que la cantidad es generar el conocimiento de ahorro y esfuerzo para ganar las cosas”, explicó a minutouno.com la psicopedagoga María Beatriz Rivera.

Para la especialista el dinero es parte de lo cotidiano “no darle es aislarlo de la realidad pero hay que enseñarles a usarlo”. Por eso también es bueno que acompañen a los padres a hacer las compras, y entiendan la importancia de recibir el vuelto correctamente “para formarlos como consumidores inteligentes” puntualizó Rivera.  

Por su parte, Roberto cuenta su experiencia: "De chicos no les di porque no se dio. Ni yo ni mis hijos nos lo planteamos, ahora reciben solamente para necesidades puntuales" comentó.



Dime cómo te comportas y te diré cuánto te doy

Algunas veces los padres utilizan el dinero como premio o castigo. Pisanelli es claro: "Nuestra educación parte del soborno y no está mal. No solamente sucede con el dinero, también con el afecto. Igual hay que moderarlo algunos dan plata y no afecto por eso los chicos sólo le reclaman billetes y no cariño", destacó el psicólogo. Además advirtió a los adultos a no entregar solamente para sentir gratificación propia "Malcrialos puede hacerles perder el valor del dinero, algo muy importante que sólo se aprende con el tiempo que se puede aguantar su falta". O sea, es mejor poco y de manera esporádica, que grandes cantidades derrochadas.


 


Por su parte Rivera cree que es inoportuna la especulación: “No estoy de acuerdo en compensarlos con dinero cuando hacen algo bien, es algo muy lineal. En la vida adulta uno no hace todo por dinero", señaló. 

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