Nace un bebé a partir de un óvulo vitrificado por primera vez en el país

Sociedad

*Esta técnica ofrece la posibilidad de preservar la fertilidad cuando hay riesgo de perderla por la edad o por tratamientos agresivos de quimio y radioterapia.

NA
Por NA

El primer bebé argentino que nació a partir de un óvulo vitrificado fue presentado formalmente ayer en su casa junto a sus padres. Él es Didier Rodríguez y nació el pasado 6 de noviembre. Este caso abre una nueva esperanza en términos de fertilidad asistida en el país.

Su papás se llaman Graciela Amicone y Abayuba Rodríguez, tienen 44 y 40 años, respectivamente, y son profesores de educación física. Luego de 27 intentos fallidos, pudieron cumplir su sueño de tener un hijo. El responsable del tratamiento fue Fernando Neuspiller, director médico del Instituto Valenciano de Infertilidad –IVI- de Buenos Aires.

"Nunca supimos cuál es la causa por la cual no lográbamos un embarazo, nunca apareció. Por lo cual tampoco sabemos en qué nos benefició la nueva técnica. Pero lo cierto es que Didier nació, tras 9 meses en cama y mucho esfuerzo de su mamá. Y tenemos guardados tres embriones que probablemente usemos más adelante", contó Abayuba a Clarín.


 


Esperanza para padres


La vitrificación de óvulos es una técnica de criopreservación (la otra es la congelación) y según explicó Neuspiller, "su importancia reside en las excelentes posibilidades que ofrece de cara a preservar la fertilidad cuando hay riesgo de perderla por la edad o por tratamientos agresivos de quimio y radioterapia".

"Hasta ahora la única posibilidad realmente efectiva para estas mujeres era recurrir a óvulos de una donante", afirmó el reconocido especialista. Por otra parte, la criopreservación permitirá a las mujeres que buscan un mejor desarrollo profesional y/o económico retrasar su embarazo con total seguridad.

"La vitrificación también se aplica en aquellos casos en que es necesario conservar óvulos obtenidos mediante procedimientos de
estimulación hormonal para evitar repetirlos en futuros intentos", agregó Neuspiller.

Según el especialista, la vitrificación implica la inmersión directa de los óvulos en nitrógeno líquido cuya temperatura es de -196 ºC, previo tratamiento de los mismos con sustancias crioprotectoras. La principal ventaja del procedimiento frente a la técnica de congelación es que no se forman cristales de hielo, capaces de lesionar al óvulo al actuar como verdaderas cuchillas sobre las estructuras celulares.


 

Dejá tu comentario