Nuevas leyes de tránsito, poco prácticas y contradictorias
* Lo asegura el director del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), Eduardo Bertotti.
* Además denunció que la ley que se va aplicar para el tránsito en la Ciudad de Buenos Aires se opone a la de la provincia.
Cuando la ley parecía encarrilar el caos vial en la Argentina, un informe del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV) vuelve a poner en alerta la situación vehicular, y denuncia que las medidas sancionadas podrían complicar aún mas el terreno del tránsito.
Semanas atrás minutouno había podido constatar que por desprolijidad, desconocimiento o demora de distintos organismos (oficiales y no gubernamentales) se dificultaba conocer el número de víctimas de accidentes de tránsito. Ahora desde el ISEV alertan que las nuevas normas que se aplican en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires para salir de la emergencia vial son poco prácticas, incompletas y hasta se contradicen entre sí.
En caso de la Ciudad se publicó la Ley 2148 (Código de Tránsito) que comenzará a regir en 30 días, y en el de la Provincia el Decreto de Necesidad y Urgencia 40/07 declarando la Emergencia Vial.
“Ojalá que antes de refrendar ese decreto alguien lo lea y le cambie algunas cositas", se esperanzó Eduardo Bertotti, director del ISEV, al ser consultado por minutouno. En cuanto a las diferencias entre ambos textos (el provincial pretende tener parecidos a la ley nacional en la materia –la 24.449- y el de la ciudad claramente se aleja) fue contundente: "Mientras más se alejan de la uniformidad van a surgir más contradicciones y problemas para su aplicación".
Contradicciones y delirios
El director del ISEV comentó algunas de las medidas más polémicas que se están por aplicar.
"Espero que las medidas no sean más que excusas para hacer multas"
En la legislación provincial se menciona que a los conductores ebrios además de las multa se las va a retirar el vehículo sin orden del juez. “Intención por demás pretenciosa, lo que hay que hacer es tomar medidas sobre la causa para que la gente no beba antes de conducir”.
Además quienes usen bicicleta van a tener que ir al taller para colocarle doble guardabarros, y también será obligatorio el uso de casco. “Medida para la cual la gente no esta preparada y que no tuvo eco a nivel mundial”. A esto se se suma el requisito de poner espejos retrovisores que permitan ver a 70 metros, aunque no se explica cómo van a hacer los controles para chequear semejante demanda.
Por otra parte, en la Ley 2448 del Código de Tránsito de la Ciudad se exige que las bicicletas tengan freno de mano, sin considerar que las que actualmente se emplean son las conocidas “playeras”, es decir, con freno a contra-pedal. Otro punto “llamativo”, de acuerdo al estudio del ISEV, es el requisito que implementa GCBA para la obtención de licencias, donde se le niega su obtención a quien figure inscripto en el Registro de Deudores Alimentarios y Morosos (¿?)
“En cuanto a velocidades máximas, la Ciudad consagra nuestra entrada al Guinness World Records, al ser la única urbe de su importancia que genera un máximo para avenidas de 70 kms./h, cuando en el resto del mundo avanzado en la materia de Seguridad Vial, se persigue disminuir los máximos”, detalla el documento.
Otro punto peculiar entre ambos es el tema de los menores, ya que mientras en la legislación provincial se impide que chicos con menos de 10 años viajen en el asiento delantero, en la ciudad el número sube a 12. Contradicción poco práctica como para andar haciendo cambios de lugar al cruzar la General Paz...
Bertotti, que dirige uno de las ONG más respetadas en materia vial, comentó a minutouno que a 30 días de la aplicación de las nuevas medidas tiene más intenciones que esperanzas de que cambien los textos. “Más que dictar nuevas normas por qué no hacen una política seria para poder aplicar las que ya hay. Quién garantiza que se va a cumplir lo nuevo si con lo viejo no se supo o pudo. El mayor problema es que no hay autoridad nacional de seguridad vial, tampoco presupuesto afectado al tema. Por todo esto no suena muy serio lo que se quiere hacer, sentenció. Y aclaró que su intención no es estar en contra de los nuevos controles pero “quiero ver como lo aplican…”.






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