El celular lo dejó en su casa el día de su desaparición. La hermana apunta al marido, Alberto Ponce.
minutouno.com
Los investigadores que trabajan en la búsqueda de Susana Beatriz Leiva evalúan la actividad de la tarjeta SUBE y el celular de la mujer, que el día de la desaparición, el pasado viernes, dejó en su casa de Temperley.
Susana Beatriz Leiva es empleada doméstica en el barrio porteño de Recoleta. Para llegar a la Ciudad, toma el tren Roca hasta Constitución y de allí el colectivo 67. La mujer vive en Temperley con su esposo, Alberto Ponce, y dos hijos, uno de un año y seis meses y otro de 10, producto de una relación anterior de la mujer.
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Angelina Bianchetto, hermana de la mujer desaparecida, contó que Susana y Alberto tenían "discusiones constantes por celos".
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"Alberto es demasiado celoso y, mientras yo recorría hospitales y comisarías buscándola, él no se movió de la casa", detalló Angelina. "Él sabe dónde está", agregó.
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Ponce relató que las discusiones eran "temas solucionables" que muchas veces habían resuelto con un simple mensaje de texto. Además negó que los problemas fueran por celos, sino por el trato de Alberto al hijo mayor de la pareja. "No le pegué al nene ni nada por el estilo", aclaró, a pesar de que no se le consultó si había agredido al chico.
Para dar con el paradero, la Fiscalía de Lomas de Zamora trabaja sobre la actividad que tuvo la tarjeta SUBE de Susana Leiva para saber en qué tramo del recorrido a su trabajo desapareció.
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