Matar por matar, y sin razón

Sociedad

Fue una seguidilla con casos calcados, con crímenes con la misma génesis. Cada 24 horas, asistimos a homicidios insólitos, cometidos por motivos futiles, pueriles.

Matar por matar, parece haberse puesto de modo, y eso es peligroso. Basta con repasar algunos de los casos, para entender el problema.
  • En Tessei, un hombre mató al conductor de un Falcón tras una disputa automovilística.
  • En Avellaneda, un hombre baleó por nada a su vecina y a la hija. Luego, el novio de la chica baleada mató por error a un vecino que quería ayudar.
  • En Lomas de Zamora, un vecino mató a otro por una medianera.
  • En Chacarita, un vecino mató a otro porque hacía ruido o escuchaba la música a alto volumen.
  • En Campana, un hombre mató a otro tras discutir por la basura.
  • En Garín, un hombre mató a otro, tras la pelea de sus perros.

Y así la lista podría hacerse eterna.
Matar por matar.
La ecuación es compleja y preocuopante. La tolerancia a la frustración en las personas es cada vez más baja. Y otro dato más preocupante aún. Las armas están ahí, a la mano de cualquiera, y siempre, o caso siempre, las termina cargando el diablo.

Temas

Dejá tu comentario