Murió Arquímedes Puccio, jefe del clan de secuestradores
Tenía 84 años y gozaba de libertad condicional. Estaba internado desde hacía más de un mes en el Hospital Centeno, en General Pico.
Guillermo Manoukian en Radio 10
Luego agregó que la tranquilidad es por su seguridad, la de su familia y de las demás personas "que le podía suceder algo con una persona como esta en la calle".
"Si el infierno existe, ojalá que se esté pudriendo con su hijo Alejandro", expresó.
El Clan Puccio
Puccio fue condenado en 1995 por liderar la banda que secuestró a los empresarios Eduardo Aulet, el 5 de mayo de 1983; a Emilio Naum, el 22 de junio de 1984; y a Ricardo Manoukian, el 22 de julio de 1982.
Además de Arquímedes, dos de sus hijos conformaban el clan encargado de participar de los hechos, el ex rugbier Alejandro Puccio y su hermano Daniel.
Los Puccio fueron condenados a reclusión perpetua por esos secuestros extorsivos seguidos de muerte, y también por otro secuestro, el de Nélida Bollini de Prado, el 23 de julio de 1985, quien fue rescatada con vida.
Además de los Puccio, la organización criminal estaba compuesta por el militar retirado Rodolfo Franco y sus amigos Guillermo Fernández Laborde y Roberto Oscar Díaz.
Arquímedes Puccio fue condenado el 26 de diciembre de 1995 y, si bien los primeros años fue beneficiado por una prisión domiciliaria, en 2004 lo enviaron a una cárcel de La Pampa luego de que se comprobó que salía de su casa.
El comisario Bertone señaló que Puccio estuvo cumpliendo condena en una primera etapa en la Unidad Penitenciaria 4 de Santa Rosa, una cárcel común, pero en los últimos años fue trasladado a la Unidad 25 de Régimen Semiabierto de General Pico, donde además de tener salidas transitorias, pudo estudiar y se recibió como contador y abogado.
El jefe policial contó que Puccio se había casado con una mujer mucho más joven que él, con la que convivió varios años, pero hacía unos cuatro meses estaba separado.
"El ejercía como abogado, allí en su vivienda había puesto su propio estudio jurídico, asesoraba por jubilaciones y otros temas y tenía sus clientes", comentó el comisario Bertone.
El jefe policial además relató que Puccio "pese a su pasado, nunca fue incriminado en la vía pública ni sufrió repudio de la comunidad aunque él generaba cierto recelo por sus delitos e igual dialogaba con la gente, se relacionaba con los vecinos, visitaba la unidad y a los presos detenidos".
Destacó que pese a que el cuerpo no presentaba lesiones, la fiscal Ivana Hernández ordenó una autopsia que se realizaba esta mañana en General Pico.
Bertone indicó que a Puccio "no lo visitaba nadie, ningún familiar y a raíz de su fallecimiento se le avisó a una sobrina que no quiere hacerse cargo del cuerpo, por lo que habrá que esperar si se lo entierra en General Pico en una fosa común o se espera a que alguien lo venga a retirar".
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