Cambio de hábito: el home office mató al after y los bares del Bajo no salieron de la cuarentena

Sociedad

Bares y restaurantes se adaptaron para funcionar durante el aislamiento social, pero para los pubs del microcentro porteño la transición fue más difícil.

Teletrabajo 5, bares de "after office", 0. Así quedó el marcador esta semana tras el anuncio del cierre de The Shamrock, el pub irlandés que funcionaba desde 1995 en Rodríguez Peña y Juncal, en Recoleta, que se suma a otros de su rubro como Druid Inn, Down Town Matias (los del microcentro porteño) o The Kilkenny.

En el caso de los bares de Retiro y alrededores no hubo novena a San Patricio que los protegiera de la falta de público que supuso el corte del turismo internacional y la adopción masiva del teletrabajo por parte de las compañías que antes alquilaban oficinas en la zona. Ahora el "after office" es en el balcón, o en el bar de la cuadra con una mesa chica.

"Hoy nuestro mayor problema y foco de atención es la zona de micro y macrocentro, y Puerto Madero. El tema es la falta de gente. La zona depende mucho del turismo y de la vida laboral que tenemos del día a día", confirmó a minutouno.com Francisco Miranda, secretario de la Cámara de Cafés y Bares de la Asociación de Hoteles Restaurantes Confiterías y Cafés (AHRCC).

Para Miranda lo que se ve en el microcentro porteño es una réplica de lo que pasa en los "downtown" de todas las grandes ciudades del mundo, donde hay muy poca población residente en esas áreas que puedan convertirse en el nuevo público estable de los bares y restaurantes.

Su opinión personal es que "el teletrabajo vino para quedarse" y que la mayoría de las empresas que hasta marzo de 2020 alquilaban extensas oficinas en las torres de la city porteña probablemente mantendrán espacios mínimos en los que su personal se turnará para hacer días presenciales y de "homeoffice".

druid in

"Cuesta pensar cuándo todo eso va a volver a la normalidad. Estamos pidiendo ayuda al Gobierno de la Ciudad con el comunero", explicó Miranda. Hasta el momento desde la Cámara de Cafés y Bares lograron que se permita poner "mesas en la calle, que es un beneficio pero no alcanza", porque si está vacía es lo mismo que nada.

La misma estrategia de poner mesas en la vereda o calle ayudó en zonas como San Telmo, donde el público residente es más numeroso y el visitante, más propenso a pasear de día y de noche durante los fines de semana.

"En el centro ni siquiera vive gente", sentenció Miranda. Para comprobarlo basta con caminar por 25 de Mayo en domingo o feriado.

En vez, Miranda señaló que "mucha gente que está en la calle está empezando a estar en el centro porque está deshabitado", como un eco de lo que fue el devenir del barrio después de la crisis de 2001, cuando las empresas y negocios cerraron y sus veredas se convirtieron en sitios donde nadie molestaba el sueño ajeno.

El cierre de The Shamrock fue confirmado al diario BAE por su propio fundador, el irlandés Jack Murphy, y se sumó a la bajada de persiana de otros pubs y de Liquid, el boliche preferido de oficinistas y universitarios en Recoleta.

The Shamrock san patricio

La decisión de cerrar Liquid podría deberse a que era un local -y un concepto- poco adaptable al distanciamiento social. Algo parecido le habría ocurrido al Shamrock, cuyos sótano y vidriera sin aberturas se hicieron inviables en tiempos en que la ventilación eficiente de los ambientes es clave para lograr la habilitación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

De hecho, tanto en The Shamrock como en The Kilkenny o Druid Inn hubo un tiempo en que había "área de fumadores" porque Buenos Aires todavía no era una "ciudad libre de humo", y en sus salones se mezclaba el chusmerío de oficina con el chamuyo en "spanglish" hasta bien entrada la noche, como si nadie tuviese que madrugar al día siguiente.

Pero eso fue hace años, o siglos, si se tiene en cuenta la pandemia.

"Todos los comercios que vienen cerrando en pandemia, estamos hablando de lugares que no eran improvisados, eran lugares de mucha historia y no vamos a ponerle la responsabilidad al empresario que no se pudo adaptar porque en gastronomía a los negocios que son grandes les cuesta adaptarse a estos cimbronazos", explicó Miranda.

Para él "los bares del centro que la están llevando de una manera aceptable son los poquitos rooftops que tiene el centro, porque están en onda, son novedad, son nocturnos, y por la vista", pero son una minoría no representativa y todavía resta saber cómo se adaptarán para captar al público en invierno, "con 10 grados en un piso 30".

Áreas peatonales
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Los pubs irlandeses, en cambio, van camino a ser como las pizzerías de la avenida Corrientes, que se quedaron casi sin clientes por el cierre obligado de los teatros, y el rol del Gobierno de la Ciudad podría ser clave para los próximos meses.

Por ahora se lograron flexibilizaciones a nivel operativo (con la exención del pago del canon por poner mesas en la vía pública) y de Ingresos Brutos, que de todos modos no era posible calcular si los negocios no están facturando. Desde la Cámara de Cafés y Bares de la AHRCC pidieron además que se les suspenda la obligación de pagar el ABL, por ejemplo.

"A la Ciudad no le mueve tanto la economía ayudar a bares y cafés del microcentro. Es un nicho que para ellos no es tanto, pero para nosotros es un montón", convino Miranda, para quien los notables y los irlandeses "son un emblema, íconos de la Ciudad de Buenos Aires, del patrimonio nuestro".