Qué determinó la autopsia a la nena de dos años que murió en Villa Gesell

Sociedad

La menor ingresó sin vida al Hospital Municipal de Villa Gesell y su madre sostuvo que había sufrido una broncoaspiración.

La Justicia de la provincia de Buenos Aires avanza en la investigación por la muerte de una niña de dos años ocurrida en Villa Gesell, un caso que adquirió una especial complejidad luego de conocerse los primeros resultados de la autopsia y de salir a la luz los antecedentes judiciales de la madre de la menor.

El episodio comenzó el lunes, cuando la mujer, de 44 años, llegó al Hospital Municipal Arturo Illia con su hija en brazos. Según relató al personal médico, la pequeña había sufrido una broncoaspiración mientras tomaba una mamadera en su vivienda, situación que habría provocado una grave dificultad respiratoria. Los profesionales del centro de salud iniciaron inmediatamente las maniobras de reanimación con el objetivo de revertir el cuadro.

Durante más de 40 minutos intentaron estabilizar a la niña, pero finalmente confirmaron su fallecimiento. Ante las características del caso y las dudas surgidas durante las primeras actuaciones, el hospital activó el protocolo previsto para este tipo de situaciones y dio intervención a la Policía y a la Justicia.

Villa Gesell: qué reveló la autopsia a la niña de 2 años

A partir de ese momento, la investigación quedó a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 4 de Pinamar. Uno de los primeros pasos fue ordenar la realización de la autopsia en la morgue judicial de Pinamar para establecer con precisión las causas del fallecimiento.

El informe preliminar reveló que la causa inmediata de la muerte fue un paro cardíaco. A su vez, los médicos forenses determinaron que el cuadro se produjo como consecuencia de una hipoxemia, es decir, una disminución severa del nivel de oxígeno en sangre, originada por una asfixia obstructiva.

Los especialistas también concluyeron que se trató de una muerte de carácter no traumático, ya que durante el examen no encontraron lesiones compatibles con golpes, agresiones físicas u otros signos evidentes de violencia sobre el cuerpo de la menor. Si bien esos resultados permitieron establecer el mecanismo fisiológico que provocó el fallecimiento, todavía no esclarecen completamente cómo se produjo la asfixia ni las circunstancias previas al hecho.

Por ese motivo, la investigación continúa abierta y la Fiscalía dispuso nuevas diligencias para reconstruir la secuencia completa de los acontecimientos. Como parte de esas medidas, el fiscal resolvió que el cuerpo de la niña no sea entregado por el momento a sus familiares hasta tanto se completen los estudios pendientes y se incorporen nuevos elementos probatorios al expediente.

Un antecedente que encendió las alarmas judiciales

Uno de los aspectos que más atención concentra entre los investigadores es el historial judicial de la madre de la víctima. La mujer ya había sido investigada en dos oportunidades por la muerte de otras hijas ocurridas años atrás. El primer episodio se remonta a 2013, cuando falleció una beba de seis meses a raíz de un cuadro de insuficiencia respiratoria.

Posteriormente, en 2018, la mujer volvió a quedar bajo investigación tras la muerte de otra de sus hijas, Yazmín, de apenas 11 meses. En aquella oportunidad, tanto ella como su pareja permanecieron varios días prófugos antes de presentarse ante la Justicia. Ambos fueron detenidos y permanecieron casi dos años privados de la libertad mientras avanzaba el proceso judicial.

Sin embargo, durante ese juicio los magistrados concluyeron que no existían pruebas suficientes para responsabilizarlos penalmente. Las pericias tampoco habían detectado lesiones traumáticas ni indicios de maltrato físico, por lo que finalmente fueron absueltos al considerar que "no se ha podido acreditar que las muertes hubieran sido consecuencia de maltrato".

Más allá de esa resolución penal, la Justicia de Familia adoptó una medida diferente y resolvió retirarles la guarda de los hijos que permanecían bajo su cuidado. Con posterioridad a aquel proceso, la mujer se instaló en Villa Gesell, donde inició una nueva relación de pareja y volvió a formar una familia. De esa unión nacieron dos hijos, entre ellos la niña que falleció esta semana.

Precisamente esos antecedentes llevaron a que la Fiscalía adoptara una postura de extrema cautela en la investigación actual. Aunque la autopsia no encontró signos de violencia física, los investigadores consideran indispensable profundizar el análisis antes de arribar a una conclusión definitiva sobre las circunstancias que rodearon la muerte de la menor.

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