Quién es la mujer investigada tras la muerte de la niña de dos años en Villa Gesell

Sociedad

Tiene 44 años y volvió a quedar bajo la lupa de la Justicia luego de que su hija de dos años ingresara sin vida al hospital de Villa Gesell. Fue absuelta en dos causas anteriores.

Una mujer de nombre Lucía Sosa quedó en el centro de una investigación judicial tras la muerte de su hija de dos años, Isabela, ocurrida esta semana en Villa Gesell. La mujer, de 44 años, ya había enfrentado dos procesos penales por el fallecimiento de otras hijas años atrás, aunque en ambos expedientes la Justicia determinó que no existían pruebas suficientes para responsabilizarla.

El nuevo caso comenzó el lunes, cuando Sosa llegó al Hospital Municipal Arturo Illia con la pequeña en brazos y sin signos vitales. De acuerdo con el relato que brindó al personal médico, la niña había sufrido una broncoaspiración mientras tomaba una mamadera en su vivienda, situación que le provocó una grave dificultad respiratoria.

Los profesionales del centro asistencial realizaron maniobras de reanimación durante más de 40 minutos, pero no lograron revertir el cuadro y finalmente confirmaron el fallecimiento de la menor. Ante las características del hecho y los antecedentes de la madre, el hospital activó el protocolo correspondiente y dio intervención inmediata a la Policía y a la Justicia.

La autopsia practicada posteriormente determinó de manera preliminar que la causa inmediata de la muerte fue un paro cardíaco provocado por una hipoxemia derivada de una asfixia obstructiva. Además, los médicos forenses informaron que no encontraron lesiones compatibles con violencia física. A pesar de esos resultados, la causa continúa abierta como averiguación de causales de muerte. El fiscal Juan Pablo Calderón ordenó nuevas medidas de prueba y dispuso que el cuerpo de la niña permanezca bajo resguardo judicial hasta completar las pericias pendientes.

Un antecedente que encendió las alarmas judiciales en Villa Gesell

La historia judicial de Lucía Sosa comenzó hace más de una década en Mar del Plata. En 2013 falleció Candela Milagros, una de sus hijas, cuando tenía apenas seis meses de vida. En aquella oportunidad, las pericias concluyeron que el deceso había sido por causas naturales y no se formularon cargos penales en su contra.

Sin embargo, pocos años después volvió a enfrentar una investigación mucho más compleja. En 2016 murió Yazmín, otra de sus hijas, de apenas 11 meses. Ese episodio derivó en una causa penal que tuvo gran repercusión y en la que tanto Sosa como quien era su pareja permanecieron varios días prófugos antes de presentarse ante la Justicia.

Ambos fueron detenidos y pasaron cerca de dos años privados de la libertad mientras avanzaba el juicio oral. Durante el proceso se realizaron numerosas pericias médicas y forenses para determinar si existían indicios de violencia o maltrato infantil. Finalmente, los jueces resolvieron absolverlos al considerar que no había pruebas suficientes para acreditar una conducta delictiva.

En la sentencia sostuvieron que "no se ha podido acreditar que las muertes hubieran sido consecuencia de maltrato", por lo que ambos quedaron desvinculados penalmente. No obstante, la resolución judicial no puso fin a las consecuencias para la familia. La Justicia de Familia decidió retirarles la guarda de los hijos que permanecían bajo su cuidado como medida de protección.

Tras ese proceso, Lucía Sosa dejó Mar del Plata y se radicó en Villa Gesell, donde inició una nueva relación de pareja y volvió a ser madre. De esa unión nacieron dos hijos, entre ellos Isabela, la niña fallecida esta semana. Ahora, más de diez años después del primer antecedente, la mujer vuelve a ser investigada.

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