¿Qué es el LSD y qué efectos produce en el organismo?

Sociedad

En el mundo de las drogas el L.S.D. es histórico. El LSD - 25 es un nombre genérico que se utiliza para caracterizar al ácido lisérgico, un compuesto químico que se encuentra naturalmente en el cornezuelo de centeno, un hongo que parasita en dicho hongo.

Fue sintetizado por primera vez en el año 1938 por el Dr. Albert Hoffman. Muchos psiquiatras y psicoanalistas de los años 50 y 60 vieron en ella un agente terapéutico muy prometedor. Sin embargo, la droga fue declarada ilegal y los estudios se abandonaron. Es una de las sustancias psicodélicas más conocidas y potentes. Es considerado un psicoactivo, induce estados alterados de conciencia, comparados en ocasiones con los de la esquizofrenia o la experiencia mística. Es decir, como una sustancia capaz de alterar el funcionamiento de nuestras neuronas.

Es conocido entre los consumidores como "Ácido", “Tripa” o "Tripi" que derivan del ingles: TRIP, que significa “viaje”.

Su forma habitual de presentación es en papel secante, una especie de cartoncito similar a un sello, que suele llevar dibujos variados (popeye, héroes de comics, planetas, etc) y que se coloca bajo el paladar (por ser un centro con mucha irrigación sanguínea).

Es la droga alucinógena por excelencia, mucho más activa que casi todos los restantes alucinógenos. Es además 5.000 veces más activo - en relación a la dosis - que la Cocaína y 500.000 veces más activo que el alcohol etílico. Su consumo fue muy popular en la década de los 60.

Una dosis común de LSD está entre los 50 y los 150 miligramos. Una dosis fuerte se podría considerar aquella entre los 150 y los 400 miligramos. Por lo general, dosis de entre 25 y 75 microgramos son suficientes para causar  alucinaciones (en promedio 1 microgramo por kg de peso).


 


¿Qué efectos produce?

Los efectos del L.S.D  (y de todas las drogas, tanto legales como ilegales) dependen de la interrelación de los siguientes factores: las características de la sustancia y la forma en que se consume, la personalidad, peso, edad, estado de salud y de ánimo del usuario, así como experiencias pasadas y las circunstancias en las que se la toma (compañía, lugar, legalidad).

Sus efectos son predominantemente alucinatorios y pueden durar de  3 a 12 horas. Provocan distorsiones perceptivas, entre ellas una mayor sensibilidad y apreciación a través de los sentidos: tacto, vista, oído, olfato y gusto. También genera cambios en la percepción del tiempo, cambios en el estado de ánimo, desbloqueo de recuerdos reprimidos y una expansión de conciencia que generalmente es vivida como una pérdida de las fronteras del yo.


 


El LSD puede genera ansiedad y llegar a intensificar o exacerbar trastornos psicológicos subyacentes. Algunos consumidores de LSD experimentan una sensación de euforia, mientras que otros viven la experiencia en clave terrorífica. Cuando la experiencia tiene un tono general desagradable, suele hablarse de "mal viaje".

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