Quince años sin Astor Piazzolla
Astor
Gardel_Piazzolla
Permaneció seis años junto a "Pichuco" hasta que se abrió para encabezar la orquesta que acompañó al cantante Francisco Fiorentino, grabando varios discos para la discográfica Odeón, labor que continuó luego con cantantes como Héctor Insúa y Fontan Luna.
En 1954 viajó a París, donde cursó estudios de composición con Nadia Boulanger, maestra que él consideró decisiva para su carrera. Allí formó una orquesta de cuerdas con músicos franceses y el argentino Lalo Schiffrin al piano.
Ya con una gran influencia jazzera, regresó a Buenos Aires donde trabajó con Vardaro, Emilio Baralis, Jaime Gosis, Hamlet Greco, Juan Vasallo, José Bragatto y Jorge Sobral.
Entre 1958 y 1960 se instaló en Nueva York, trabajando como arreglador y dirigiendo su orquesta en el Waldorf Astoria. Fue en estas circunstancias cuando lo sorprendió la muerte de su padre.
En la década del 70 se reencontró con Troilo y compuso algunas de sus mejores obras, como "Las estaciones", "Concierto para quinteto" y "Recuerdos de bohemia", junto a Leopoldo Federico, Antonio Ríos y Rodolfo Mederos.
Con Horacio Ferrer, su amigo poeta, compuso grandes obras, entre ellas la operita "María de Buenos Aires" y la canción "Balada para un loco", escrita para cumplir con un concurso y que se convirtió en un "himno" de la obra del bandoneonista.
Fueron muchas las piezas de Piazzolla que quedaron registradas a fuego en la mejor memoria de la música ciudadana: "Balada para un loco", "Libertango", "Milonga del trovador", "Verano del ángel", "Los pájaros perdidos", "Chiquilín de Bachín", "Contrabajísimo" y "Concierto para bandoneón y guitarra", por citar algunas.
El 4 de julio de 1992, luego de sufrir una larga agonía por un accidente cerebral que sufrió en 1990, Astor Piazzolla falleció en la ciudad de Buenos Aires.
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