Realizan doble implante coclear a beba que apenas tiene 14 meses

Sociedad

Lo aplicaron en la paciente más chica del país que nació sorda.

En lo que se considera una operación inédita en el país, el Centro de Implantes Cocleares realizó una cirugía a la paciente más chiquita del país, Emilia, de 14 meses, que nació con sordera profunda.

Los especialistas realizaron en la niña un doble implante coclear utilizando el aparato más pequeño del mundo simultáneamente en los dos oídos, según publicó el diario La Nación en su edición impresa de hoy.

Se trata de un dispositivo electrónico que mide 3,9 milímetros y es un 40 por ciento más pequeño que el que se utiliza habitualmente. Es un aparato que reemplaza la función del oído ya que transforma los sonidos en señales eléctricas que estimulan las fibras nerviosas del oído interno o cóclea.

Alejandra Fornales, mamá de la beba, manifestó su alegría por los resultados: “Más alla del shock y del dolor inicial que causó el diagnóstico y la idea de que no iba a poder oír, buscamos la mejor solución posible. No hay que paralizarse y lo más importante es tratar de no negar el problema y enfrentarlo para tratar de resolverlo con todo lo que esté al alcance”.

Los padres de la beba pueden activar o desactivar los implantes con un control remoto, controlar el volumen con que la nena percibe los sonidos y hasta conocer al instante si las piezas externas, que se adhieren al cráneo mediante un imán, o los procesadores, que se colocan detrás de las orejas, están en su lugar.

Emilia “muchas veces se los saca (los aparatos) y va al sillón donde estamos sentados par que se lo volvamos a colocar, cuando se enoja o está fastidiosa porque tiene sueño, por ejemplo, muchas veces se los quiere sacar, o cuando la retamos, también hace el gesto de sacárselos”, contó su papá, Gustavo Succurro.

La operación se realizó hace dos semanas y fue liderada por el director del centro, el profesor doctor Vicente Diamante, luego de varias pruebas. Un mes después de la cirugía, la profesora Norma Pallares encendió el implante.



"Me acuerdo de ese primer momento y se me pone la piel de gallina. Fue una gran emoción, de pasar a que en casa no daba ninguna respuesta, ver ese día que se quedaba concentrada o atenta a algo y, ahora, que reacciona a todos los ruidos que hacemos nos sigue emocionando", describió el papá que además tiene otras dos hijas, Lucía, de 8 años, y Victoria, de 5.



En el primer control auditivo de Emilia, los resultados fueron óptimos. "Su cerebro está en su plenitud para realizar cambios y aprender", dijo Pallares.

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