Rosario: una mujer murió de un paro cardíaco tras ser testigo de una feroz balacera

Sociedad

La victima estaba esperando el colectivo cuando una moto pasó por la zona y comenzó a disparar al frente de una concesionaria

Una balacera en la zona norte de Rosario, provocó que una mujer, de 62 años que se encontraba en el lugar intentara resguardarse y del susto falleciera.

El feroz ataque fue el domingo por la noche en un local en Rondeau al 4100, en la ciudad santafesina. La mujer estaba esperando el colectivo, se asustó por los disparos y mientras huía del lugar tuvo un paro cardíaco.

balacera rosario

En las imágenes captadas por la cámara de seguridad del local se ve cómo una persona se paró frente al local, disparó, destruyó la vidriera de nueve balazos y después se escapó. Los tiros impactaron también en los parabrisas de los autos en exhibición.

"Tenía presión alta, sufría del corazón y cayó y se descompensó. Falleció a metros de la concesionaria", dijo a Cadena 3, Omar Velázquez, dueño del comercio atacado a balazos.

El hombre dijo que esto comenzó hace unos 60 días con mensajes telefónicos por Whatsapp. "Pedían un monto de dinero importante, 25 mil dólares para brindarnos protección. No entendíamos qué era y nunca viví algo semejante", señaló.

"No accedimos a pagarle, sacamos los autos, los guardamos los ponemos, lo sacamos y anoche nos tiraron 8 / 9 impactos de bala", relató.

Además alertó sobre la escalada de violencia en la ciudad santafesina: “La protección la ofrecen ellos, esto ya pasaba hace 150 años atrás con la mafia en Estados Unidos y ahora pasa acá, hemos retrocedido de manera increíble”.

Velázquez desconoce qué va a hacer en el futuro, a partir de la violenta situación que pasó: “Ahora no sé si seguir abierto, cerrar o trasladarme a otro lugar. El dinero inicial eran 25 mil dólares, que no tengo ni mucho menos, y no estoy ligado con ninguna persona a la que le haya vendido un auto y tenga problemas”.

Explicó que no se trata de un hecho aislado porque hay extorsiones a muchos comerciantes y agencieros de la zona: “Alguno se asustó y pagó, pero no se puede trabajar así, yo no pienso darle un peso a nadie”.

Embed

Dejá tu comentario