Las principales causas de estos fallecimientos son los nacimientos prematuros y las complicaciones durante el parto. La mitad de los casos podrían ser evitados.
Más de un millón de bebés muere en su primer día de vida cada año, pero la mitad de estos fallecimientos puede ser evitado con "la atención de personal cualificado y el acceso a gratuito a la sanidad", señala la organización Save The Children.
En un estudio divulgado este martes, la organización no gubernamental insta a los gobiernos y al sector privado a que se comprometan en la reducción de la mortalidad neonatal, que alcanza la cifra mundial de 2,9 millones de bebés fallecidos en sus primeros 28 días de vida.
La organización explica en el documento -titulado "Ending newborn deaths" (Acabar con las muertes de recién nacidos)- que las principales causas de estas muertes son los "nacimientos prematuros y las complicaciones durante el parto" que padecen 40 millones de mujeres que dan a luz cada año sin la ayuda de personal capacitado.
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El responsable de Cooperación al desarrollo y ayuda humanitaria de Save The Chilren, David del Campo, explicó que "demasiadas madres dan a luz solas, en el suelo de sus casas o en el campo, sin la atención médica que puede salvar la vida de su hijo".
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A estas cifras se suman 1,2 millones de niños que pierden su vida durante el parto "por complicaciones, infecciones de la madre o hipertensión".
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El estudio recoge que 6,6 millones de niños menores de cinco años murieron en el mundo en 2012, una cifra que refleja la reducción de la mortalidad infantil en la última década, cuando se encontraba en 12 millones de muertes al año.
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