Se supo: un estudio revela el secreto de los emprendedores

Sociedad

*Según un estudio, el éxito de un emprendimiento se basa en la tendencia al optimismo y la auto-confianza de los que los llevan adelante.
*Una de las características de los que se atreven es que creen que sus capacidades y conocimientos están por encima de la media y no ven el negocio como una situación de riesgo.

La célebre frase “El que no arriesga no gana”, pocas veces se ajusta a la clásica figura del empresario emprendedor. Para que se cumpla al pie de la letra, se necesitan ciertas condiciones que los especialistas vienen analizando desde hace tiempo. Mientras el imaginario popular los asocia con personas que suelen asumir riesgos, varios estudios sugieren lo contrario.

Un estudio publicado en la revista Management Science, publicó un perfil psicológico de los emprendedores y las variables que los impulsa a la acción. La clave de las decisiones está en la sensación de incertidumbre y la forma de enfrentarla. 

Lo que caracteriza a los emprendedores es su gran sentido de auto-confianza.    

Los emprendedores son tan sensibles a la incertidumbre como cualquier otra persona, pero los diferencia un sentido súper-desarrollado de auto-confianza. “Existen dos dimensiones de incertidumbre. Hay asuntos que el emprendedor no puede controlar, como ser las catástrofes naturales o la economía. A esto lo denominamos incertidumbre de la demanda de mercado. Pero hay cosas que los emprendedores piensan que pueden controlar, como sus habilidades y perspicacia comercial, y a esto lo llamamos habilidad de incertidumbre”,  afirma la Profesora de Estrategia Anne Marie Knott, co-autora del estudio.

Del juego de estas dos dimensiones emerge el patrón de conducta que lleva a los emprendedores a tomar sus decisiones. Si la demanda del mercado es altamente incierta —como cuando hay una gran fluctuación en los mercados— y la incertidumbre del emprendedor  con respecto a su habilidad es baja, percibirá la situación como demasiado arriesgada y no se embarcará en una nueva aventura.

El factor de riesgo puede ser bajo o alto, pero cuando la autoestima es igualmente alta, ingresan al negocio.    

En cambio, cuando el factor de riesgo exógeno es bajo y la habilidad de incertidumbre alta, entonces la situación es óptima para comenzar un negocio. Sin embargo, cuando el emprendedor se enfrenta a condiciones externas altamente inciertas pero su autoestima es igualmente alta, no dudará en ingresar al negocio cuando comúnmente lo hubiera evitado.

Evidentemente, su tendencia al optimismo compensa la incertidumbre de la demanda del mercado. “No es que los emprendedores sean más arriesgados que el resto de la población, lo que ocurre es que ellos no ven el negocio como una situación de riesgo.

En lugar de eso, creen que sus capacidades y conocimientos están por encima de la media y, por consiguiente, pueden tener éxito donde otros fracasarían”, concluyen los investigadores.

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