El deseo en las relaciones a largo plazo

Sociedad

Son muchas las parejas que consultan preocupadas por una pérdida del deseo sexual. En general, expresan falta de motivación y excitación, que los lleva a conductas evasivas respecto al posible deseo del otro. Temen que su pareja pueda buscarlos sexualmente y tratan de evitarlo generando actividades que los demore a la hora del posible encuentro o tratan de atribuirlo a factores externos como el trabajo, el cansancio, los chicos, etc.

Esta falta de incentivo sexual se puede dar en ambos miembros de la pareja o en uno solo. Las causas pueden ser muchas. Paradójicamente suele pasar que perdieron su deseo con su pareja, manteniendo, en cambio, fantasías o vínculos excitantes con otras personas conocidas o desconocidas.

¿Qué ha pasado? ¿Por qué se intenta evitar, ocultar la situación? Porque erróneamente se asocia el deseo sexual con el amor y se desconoce que no es necesario el enamoramiento para que se despierte el deseo sexual. A su vez, tal como sostiene Esther Perel, la falta de deseo sexual no tiene por qué implicar necesariamente un desenamoramiento. No es el amor la base del deseo sexual, sino el erotismo, ese estimulo externo o interno, capaz de despertar excitación o deseo sexual. Más aun: existen muchas parejas, que han perdido el deseo sexual, pero en las que esta preservado el amor; seguramente ese vínculo ha perdido la cualidad de lo erótico.

Sostengo, siguiendo a Esther Perel, que el deseo sexual no se alimenta del amor, sino del erotismo. Pero ¿de qué se alimenta el erotismo? De lo novedoso, de la transgresión, de la variedad y la fantasía.

Una pareja que recién se conoce, necesitará muy poco para generar el deseo; la fascinación amorosa, intensifica esos elementos. Pero pasado cierto tiempo, ciertas rutinas se instalan en el vínculo;  la pasión se transforma en ternura y muchas parejas sienten que han perdido o disminuido su deseo sexual. Ya no existe, por supuesto, ni lo novedoso del comienza, ni la transgresión; incluso, seguramente, se acostumbraron a un modo de caricias, y grandes variaciones no existen. Y, suele suceder que muchos sienten que si necesitan de la fantasía para poder estimularse sexualmente, esto es un signo de pérdida de amor.

Si el erotismo es la base del deseo sexual y varios de sus componentes irremediablemente se pierden después de un tiempo, cabe preguntarse si se puede mantener el erotismo en una pareja, después de un tiempo de convivencia.  Mi sí es rotundo: el erotismo puede ser sostenido a partir de un abordaje diferente de lo sexual.

A mi entender, la seducción, la sensualidad y el erotismo son los tres pilares básicos que sostienen nuestra sexualidad. Muchos problemas sexuales aparecen como consecuencia de la 'ausencia' de alguno de esos pilares.

Es importante que los seres humanos aceptemos que un encuentro sexual placentero, no se logra sin esfuerzo, requiere un aprendizaje y preparación especial, para vivirlo plenamente. Hacer el amor, disfrutarlo, es un arte y no una necesidad fisiológica de descarga.

Por eso, es importante que la pareja reconozca que la estabilidad amenaza el erotismo y que en lugar de angustiarse ante los signos de pérdida de deseo, creyendo que el amor se termino, sea consciente que el erotismo se sostiene a través de la comunicación, la fantasía, la comprensión y el aprendizaje. Seguramente podrá así recuperar su deseo sexual.

Lic. Diana M. Resnicoff
Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.
TE: (54-11)4831-2910
Página Web: www.e-sexualidad.com

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