Swinger porteño, la noche sin fin

Sociedad

*Varios clubes ofrecen los servicios de "unión" de parejas. También se suman mujeres y hombres solos, listos para una cama de a tres. ¿Cómo es la movida "sw" en la Ciudad?

Llega el sábado a la medianoche. Ellos dos, al igual que unas 90 mil parejas en el país, se preparan para asistir a los camuflados boliches "sw". Por qué no, también pueden ir al departamento o a la quinta de algún viejo conocido. Varios ya charlaron en un café o simplemente se buscaron espontáneamente en el lugar. No les importa si tienen hijos, una familia numerosa o algo que ocultar, sólo quieren que la pareja elegida esté dispuesta al intercambio sexual por esa noche. 

Solapada entre prejuicios y tabúes, la vida swinger es una de las prácticas sexuales más comunes con origen en la década del '50. Sin embargo, todavía no existe ningún ente legal que agrupe a las parejas que desarrollan este tipo de vida sexual en Argentina.

“Nuestra asociación fue rechazada hace 4 años por la Justicia en un pleito muy complejo. Aunque igualmente seguimos funcionando como tal, el INADI (Instituto Nacional Contra La Discriminación la Xenofobia y el Racismo) tomó en sus manos el caso y en poco tiempo lograremos ser reconocidos. Nos faltaba que se involucre un organismo del Estado para lograrlo”, contó a minutouno.com Daniel Bracamonte, presidente de la Asociación Argentina de Swinger.

Pero el negocio de los boliches y pubs swinger sigue vigente en la Ciudad y en Córdoba, dos de los lugares más abiertos para hablar del tema. Privacidad, seguridad e higiene, son las premisas que todas las parejas buscan para llevar a cabo sus fantasías y deseos. Aunque también asisten a los encuentros varios curiosos que sólo quieren mirar y divertirse, si es posible de a tres.

“En los lugares públicos sólo se reúne el 25 por ciento de las parejas swingers. El resto, se mueven por otras coordenadas como quintas o departamentos privados donde se hacen reuniones de grupos. También, en verano se encuentran en playas nudistas”, explicó Bracamonte, quien además edita Entrenos, primera revista a nivel nacional que difunde el tema.

¿Cómo empieza una noche swinger? Según contó el coordinador del boliche Star New Club, quien prefirió hacerse llamar por su apodo y apellido, "Cacho" Leiva, las parejas que asisten al lugar son cada vez más jóvenes, rondan los 25 años. En general, el 70 por ciento es habitúe del lugar y el resto prueba por primera vez.  “Animo la noche y los ayudo al intercambio de sus mujeres con juegos. Desde la cabina del DJ, los aliento a que se entreguen a una aventura erótica con la música y les digo cosas para que se liberen”, relató.

Después, cuando la pareja ya está elegida, todo corre por cuenta propia. Los boliches suelen estar acondicionados con reservados especiales para una noche sin límites, aunque siempre bajo los códigos swingers. “No te puedo decir si tienen o no relaciones sexuales acá, eso sería meterme en su intimidad. Pero nosotros no prohibimos nada a la hora de concretar la fantasía”, agregó. 


 


No todo es sexo

Fuera de la penumbra de la noche, también existe el lugar para debatir, charlar y exponer una forma de vida que pocos aceptan y reconocen. Daniel Bracamonte, el presidente de la Asociación Argentina de Swinger, comentó que junto con su mujer, Beatriz -ambos swinger-, se dedica a recorrer distintas provincias del país para abrir el diálogo con otras parejas.

La pareja se animó a cruzar la cordillera y llegar hasta Chile donde este mes se llevó a cabo el Primer Encuentro Nacional SW. “Con la Asociación buscamos ser un entre representativo y estadístico para todas las parejas. Además de poder generar espacios que favorezcan a este estilo de vida. Hace 20 años atrás, ser swinger era algo desconocido, nadie se agrupaba y se conocía poco. Ahora el debate está bastante más abierto pero todavía continúa distorsionado”, remató.

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