Swinger porteño, la noche sin fin
*Varios clubes ofrecen los servicios de "unión" de parejas. También se suman mujeres y hombres solos, listos para una cama de a tres. ¿Cómo es la movida "sw" en la Ciudad?
Llega el sábado a la medianoche. Ellos dos, al igual que unas 90 mil parejas en el país, se preparan para asistir a los camuflados boliches "sw". Por qué no, también pueden ir al departamento o a la quinta de algún viejo conocido. Varios ya charlaron en un café o simplemente se buscaron espontáneamente en el lugar. No les importa si tienen hijos, una familia numerosa o algo que ocultar, sólo quieren que la pareja elegida esté dispuesta al intercambio sexual por esa noche.
Después, cuando la pareja ya está elegida, todo corre por cuenta propia. Los boliches suelen estar acondicionados con reservados especiales para una noche sin límites, aunque siempre bajo los códigos swingers. “No te puedo decir si tienen o no relaciones sexuales acá, eso sería meterme en su intimidad. Pero nosotros no prohibimos nada a la hora de concretar la fantasía”, agregó.
No todo es sexo
Fuera de la penumbra de la noche, también existe el lugar para debatir, charlar y exponer una forma de vida que pocos aceptan y reconocen. Daniel Bracamonte, el presidente de la Asociación Argentina de Swinger, comentó que junto con su mujer, Beatriz -ambos swinger-, se dedica a recorrer distintas provincias del país para abrir el diálogo con otras parejas.
La pareja se animó a cruzar la cordillera y llegar hasta Chile donde este mes se llevó a cabo el Primer Encuentro Nacional SW. “Con la Asociación buscamos ser un entre representativo y estadístico para todas las parejas. Además de poder generar espacios que favorezcan a este estilo de vida. Hace 20 años atrás, ser swinger era algo desconocido, nadie se agrupaba y se conocía poco. Ahora el debate está bastante más abierto pero todavía continúa distorsionado”, remató.






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