Un bar israelí en pleno Monserrat

Sociedad

* Se llama Bar-Duck y fue inaugurado hace dos años por dos israelíes que vinieron a vivir a la Argentina.
* Se puede consumir comida mediterránea, escuchar música de Israel, y hasta observar películas y partidos de fútbol.

No es la movida de Tel-Aviv ni la de Jerusalém, pero en Buenos Aires los israelíes disfrutan noche a noche de sus canciones y típicas comidas en Bar-duck, un bar inaugurado en 2004 por dos jóvenes de aquel país que vinieron a vivir a la Argentina.  

Oshik Oren (24) y Matán Schank (28) se instalaron hace dos años en la Argentina, luego de haber paseado por Brasil y Colombia. Vinieron con la idea de poder aplicar la  experiencia que tenían como chef y encargado de barras, respectivamente, y decidieron abrir el bar para aprovechar la presencia de los casi 15.000 israelíes que visitan año tras año nuestro país.

Cuando los jóvenes terminan el ejército en Israel (es obligatorio y deben cumplirlo tres años los varones y dos las mujeres) generalmente se toman seis meses para “despejar su cabeza” y recorren varios países latinoamericanos como México, Brasil, Perú, Chile, Bolivia y la Argentina. Dentro de nuestro país, la mayoría de los israelíes recorren Buenos Aires y viajan por Bariloche, Cataratas del Iguazú y Mar del Plata.

En Bar-Duck -ubicado en Santiago del Estero 437- la cocina es mediterránea (los platos que más se consumen son el Humus, el Falafel y el Pan Árabe, comidas típicas de aquel país), aunque también hay menués más tradicionales para los pocos argentinos –en su gran mayoría judíos- que pasan por el lugar.

“Estamos construyendo una página en Internet, pero la mayoría de la gente viene a bar-duck porque funciona muy bien el boca a boca en mi país", exresó Schank.

El rock israelí de Mashina Shlomo Artzi suena todas las noches en el pub, aunque algunos prefieren a la “popular” Sarit Hadad. También se escucha música  internacional (electrónica, hip hop o jazz).

Los miércoles, "explota" de gente

Los miércoles a las 23, cuando el bar está repleto, es un buen momento para que un joven israelí, Oam Tzapán, tome su guitarra y deleite a sus compatriotas con los temas que componen su primer CD que salió a la venta en las últimas semanas.

Daniel, tiene 27 años, es rubia, muy simpática y no dejaba de cantar esos temas que conoce de Israel. Vino desde Nes Tizona (una ciudad en las afueras de Tel-Aviv ) y está parando en un hostel por la zona. Confesó que arribó a la Argentina  “para poder cumplir el sueño de conocer la música, la cultura y porque es un país fácil para conocer gente”.

A su lado, un grupo de jóvenes toma cerveza. Sobresale la melena de Kobi, un chico de 22 años que vino desde Jolón con dos amigos que conoció en el ejército. Kobi ya visitó La Boca y hasta se dio el gusto de asistir al estadio Monumental para ver el último clásico entre River y San Lorenzo. Además fue a bailar a Opera Bay, donde conoció una chica con la que se envía mails. “Las argentinas son muy lindas y simpáticas”, expresó.

Además en Bar-duck se festejan cumpleaños, casamientos y hasta un bar-mitzvá al que asistieron más de 100 personas. También hay una pantalla para ver partidos de la liga de fútbol israelí, películas y recitales.

Además del Bar-duck, Oren y Schank inauguraron hace unas semanas un hostel con 60 camas en Santiago del Estero al 200 y planean abrir un cybercafé en la misma cuadra para enero próximo.
 

Dejá tu comentario