Un curso para entrenar y poner a prueba la inteligencia sexual

Sociedad

* A partir de un test ideado por psicólogos americanos se busca evaluar el training sexual y las principales dificultades de alcoba: el yo sexual secreto, el conocimiento del otro y la sabiduría peneana.
* El curso lo dictará un prestigioso sexólogo argentino y además de evaluar intenta mejorar la relación entre los pensamientos y el hacer sexual.

Como la mente, como la elongación y como tantísimas cosas, el sexo también requiere su training. Pero no solamente en la práctica, ya que responder bien en la teoría es fundamental antes de pasar a la alcoba.

Al menos así lo consideraron los psicólogos norteamericanos Sheree Conrad y Michael Milburn que crearon un test de inteligencia sexual. Sí, la reglita, se mide con ciertos parámetros sexuales donde a través de un test con más de 20 preguntas se puede evaluar la inteligencia en la cama, si eso es posible.

“En primer lugar se evalúa la información que dispone la persona sobre el sexo: si está actualizada, si es avalada por la ciencia o si está basada en mitos erróneos”, explica el sexólogo argentino Ezequiel López Peralta que el 12 de mayo dictará el primer curso sobre esta temática en nuestro país.

Otros de los ejes concierne al auto conocimiento del yo sexual secreto. Es decir, más allá de lo que se quiere aparentar (muchos aparentan ser sex machines aunquen esconden ovejitas asustadas) el test deja al descubierto si la persona es consciente de lo que realmente le gusta, qué tipo de relaciones (realmente) le atraen, o lo que John Money definiría como un Mapa de amor.


Conocer el Yo Sexual Secreto puede servir para "sacarse la careta" en la cama   

 


Por último la escala se centra en el conocimiento del otro, esto es, la capacidad o no que se tiene para comunicarse y ver lo que a la pareja le gusta.

Por su parte López Peralta, que conduce el programa "Simplemente sexo" emitido por Discovery Home and Health, agrega dos ítems más al evaluómetro: “También es importante la capacidad para aplicar la creatividad a la hora de innovar, improvisar o crear juego eróticos y la habilidad para ser coherentes (sexualmente) con lo que se quiere.

"Nuestra cultura se centra demasiado en el coito, los genitales, los órganos y el rendimiento cuantitativo en la cama lo cual hace que cierta gente que no tiene estas “preocupaciones” no se sienta aceptado o deba fingir", sostuvo el especialista.

Bochazo sexual

Consultado por los ítems más difíciles de aplicar (¡en el sexo también hay aplazos!) el sexólogo considera que una de las grandes dificultades reposa sobre el yo sexual: ¿Es lo qué quiero y me gusta o lo que se debe hacer? "La sociedad descentra de lo personal y nos impone cosas. A la mujer la inhibe para ocupar papeles mal llamados ´masculinos´ como asumir un rol activo en el sexo o tomar la iniciativa en una relación. En el caso del hombre suele estar presionado a querer tener ganas de sexo siempre (a toda hora) cuando en realidad no debe actuar como una máquina sexual. Si fuera sexualmente inteligente podría decir “hasta acá llegué” y ponerse límites.

Por eso, para López Peralta, considera que si el hombre no recapacita y asume sus gustos va a ser su propio pene el que hable por él, lo cual puede ser sinónimo de la falta de erección. Y nadie quiere que eso suceda...


 

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