Un joven se encierra en un container vidriado en pleno centro reclamando feriado para el carnaval
Un hombre de 29 años inició hoy una singular protesta y vivirá por una semana dentro de un container vidriado en pleno centro porteño para intentar juntar las firmas necesarias para resurgir la ley que convierte en feriado los carnavales, vetada durante la última dictadura militar.
Desde este mediodía, en la esquina de la avenida Corrientes y Esmeralda, Miguel, oriundo del barrio porteño de La Paternal, se introdujo dentro del container, donde permanecerá durante siete días. El objetivo de esta particular "experiencia" es poder nacionalizar esta cruzada popular y juntar las 400 mil firmas necesarias para hacer la presentación de la ley en el Congreso de la Nación y el millón para que esta sea tratada.
A lo largo de toda esta semana, sólo tendrá contacto con el a través de una computadora, ya que contará sus experiencias en su propio blog. Allí, subirá su propio testimonio apoyado con diversos contenidos, y también se comunicará vía mail y chat con aquellos
que así lo deseen.
La fiesta del carnaval fue traída a América por los primeros conquistadores españoles, entre las distintas costumbres aportadas. Con la primera oleada inmigratoria en suelo argentino, a principios del 1900 se sentaron las bases de este ritual, que mezcla música, baile y canto. En Buenos Aires, el primer corso oficial se realizó en 1869 y desfiló por la actual calle Hipólito Yrigoyen, desde Bernardo de Irigoyen hasta la plaza Lorea. Con la evolución del carnaval y al despuntar el siglo XX, cada barrio logró formar su propia murga, cuna de amistades y noviazgos para los adolescentes.
En la década del ´30, los barrios emergieron con fuerza en las agrupaciones de carnaval, que pasaron a tener nombres paródicos, acompañados del nombre de donde eran oriundos. Los Eléctricos de Villa Devoto, Los Averiados de Palermo, Los Criticones de Villa Urquiza, Los Pegotes de Florida y Los Curdelas de Saavedra, eran algunas murgas legendarias de aquella época.
Pero en 1976, durante la última dictadura militar, el decreto 21.329 derogó el artículo primero de otro decreto ley por el cual el lunes y martes de carnaval eran feriados nacional. En 1983, cuando la democracia retornó a nuestro país, las calles de Buenos Aires retomaron la música, el espíritu y el color del carnaval, pero no los feriados.
Sin embargo, en la ciudad de Buenos Aires se restituyeron, hace dos años, los feriados de carnaval, aunque al tener sólo alcance local rigen como días no laborables para la administración pública porteña y optativo para la actividad privada. Por esa razón, este hombre de 29 años tratará de resurgir una práctica que durante este verano tuvo mucho éxito a partir de los intercambios barriales propuestos por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
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