Vacaciones por intercambio: llega el trueque de casas 

Sociedad

*Cada vez más familias pueden viajar al exterior gracias a esta modalidad.
*Sin alquileres ni inmobiliarias, el gasto por alojamiento se resuelve por intercambio.

Una costumbre muy europea comienza a imponerse en la Argentina: el intercambio de casas para las vacaciones -que a veces incluye también el auto-. Es cierto que este tipo de vacaciones no es para todos, ya que hay que estar dispuesto a ceder el hogar, con todas las pertenencias, a una familia desconocida.

“Recibimos consultas a diario. Pero después no todos se animan. Hay que tener una forma de pensar abierta y entender que este sistema se basa en dos puntos: confianza y respeto mutuo”, señala Claudio Polito, representante local de la red internacional Intervac, que tiene 15.000 asociados en todo el mundo.

Claro que aunque el gasto del alquiler o del hotel se ahorra, algo hay que pagar: para ingresar al sistema, poder ofrecer la vivienda y ponerse en contacto con los otros asociados, hay que pagar una suscripción anual de 55 euros (unos $250), según informa la nota de El Cronista Comercial.

Otra red internacional que ofrece casas argentinas es Homelink, con 130.000 asociados en todo el mundo, la mayoría británicos y norteamericanos. En este caso, la suscripción anual cuesta 105 euros (unos $480). Además, la red Home Exchange tiene una versión en español Intercambio Casas y cuenta con 9.000 miembros de 85 países.

El ahorro en hoteles (de entre dos y tres mil dólares), la posibilidad de vivir una experiencia de inmersión cultural, llevando una vida más parecida a la de los nativos y el hecho de tener a disposición una casa completamente equipada son algunas de las ventajas de este sistema.

Las malas experiencias son muy pocas, según dicen los titulares de las empresas de intercambio, y en general tienen que ver con la limpieza de la casa.


 


Para evitar inconvenientes sugieren algunos tips:

- Dejar la casa limpia y ordenada.
- Guardar los objetos frágiles o de valor.
- Dejar espacio en los armarios.
- Ofrecer instrucciones para los electrodomésticos.
- Relacionar a los visitantes con amigos y familiares que puedan asistirlos.
- Dejar indicadas las direcciones de restaurantes, centros de salud, supermercados y sugerencias de sitios turísticos para visitar.

Para los que se animen a abrir las puertas de su casa, puede ser una opción más que interesante para conocer otras latitudes.

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