Vivir en crisis: lo que las parejas “aguantan” para no separarse

Sociedad


  • Muchas parejas perpetúan situaciones de crisis durante tiempos extremadamente prolongados.
  • Los especialistas consultados por minutouno.com coincidieron en que el no poder cortar por lo sano está relacionado con el temor a la soledad.
     

“Hace un año que estamos mal”. “Se lo dije hace meses y la cosa no cambia”. “Llevamos dos años de pelea en pelea”. Algunas parejas “estiran” los tiempos en crisis a niveles increíbles. Pero, ¿cuánto tiempo puede vivirse una situación de quiebre permanente? ¿Se espera la recuperación o que la historia se desarme por su propio peso? ¿Qué esconde la postergación de un final que para todo el mundo es obvio?

Los especialistas consultados por minutouno.com coincidieron en que, en la mayoría de los casos, la prolongación de situaciones de crisis está relacionada con el miedo a la soledad, pero que de ningún modo seguir con una relación de este tipo es saludable.

“Es común que la imposibilidad de cortar una relación esté relacionada con el temor a la soledad. Tiene que ver con la inseguridad y el miedo a enfrentar las cosas solo. Pero con la creencia errónea de pensar que prolongando la relación se va a solucionar”, sostuvo la psicóloga Graciela Cafici.

“Últimamente vivimos peleando hasta por quién apoyó el salero en la mesa. Siento como si sobreviviéramos. Pero creo que se trata de algo cíclico y que todo va a volver a ser como al principio”, confesó Marina (26), que hace dos años que está en pareja.

Por su parte, la periodista Valeria Schapira, autora del libro “Monólogos de una mina sola”, –que se considera especialista en el tema- coincidió con Cafici y agregó que “las parejas suelen perpetuar situaciones de crisis, que de alguna manera son enfermizas, para evitar quedarse en soledad porque no es divertido estar solo. Es un vacío que se abre. Sin embargo, eso permite reencontrarse con uno mismo. Y si uno está bien consigo mismo también podrá estarlo con otro”.

“Con mi pareja vivimos peleando. A veces se lo atribuyo al desgaste de la relación pero para mí eso no quiere decir que no la quiera más. Por eso continúo. Y creo que a ella le pasa lo mismo porque nunca me dijo de cortar. Sin embargo, hay momentos en que se torna una pesadilla estar juntos”, contó Francisco (28).

Hay quienes cortan por lo sano y toman una decisión: “La cosa ya no funcionaba. Nos  veíamos y pelábamos. O lo que es peor, ya ni nos molestábamos en pelear. Se había tornado insoportable. Al principio, creí que se podía salir pero después me cansé y cortamos. Lo bueno fue que después de un tiempo volvimos y estamos mejor que nunca”, confesó Deborah (23).

Lo cierto es que para un lado o para el otro hay que tomar una decisión y no estancarse en una crisis. “Con mi pareja estamos mal pero tomamos el toro por las astas y lo hablamos. Ahora estamos, como dirían los psicólogos, trabajando en el tema y no nos está yendo mal”, afirmó Natalia (22). 

En el momento que aparece una crisis hay que “determinar cuales son las causas. Y eso se logra a través de la comunicación”, determinó Cafici, para quien cada uno debe exponer los puntos problemáticos que causaron el deterioro de la relación y en base a eso trabajar en pos de la solución.

Sin embargo, en ocasiones, la comunicación es la que falla y hace imposible trabajar en conjunto. Entonces, en ese caso no están planteando soluciones sino quejas improductivas, según explicó al especialista.

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