Cómo pasar de Windows a Apple sin quedarse en el camino

Tecno

*Seguridad y facilidad de manejo son los puntos que Apple destaca en sus computadoras.
*Los puntos a tener en cuenta a la hora de pensar en el cambio.

Los usuarios de Apple (también conocida como Mac) no entienden a los usuarios de Windows, y viceversa. Y cada cual tiene sus razones para defender su plataforma de trabajo. Los defensores de Apple citan como la principal razón de su elección la seguridad: dicen que su sistema operativo está menos expuesto a virus, gusanos y toda forma de “malware”. Los defensores de Windows dicen que no hay tanta amenaza para “la manzanita” porque no es negocio hacer virus para una máquina que solo tiene el 5 por ciento del mercado de computadoras.

También los usuarios de Apple dicen que su interfaz de manejo es más amigable con el usuario. Tanto, que dicen que Windows le “roba” algo nuevo para incorporar en su sistema operativo en cada nueva versión. O que los programas son mucho más fáciles de instalar y desinstalar. En Apple, el programa se instala en una carpeta, y para desinstalarlo, solo hay que tirar esa carpeta en la Papelera.


 


Si uno hiciera lo mismo en Windows, probablemente tendría algún problema la próxima vez que inicie la computadora. Y como detalle de color, los usuarios de Apple defienden el excelente diseño externo de la computadora, en colores vistosos y atractivos a la vista, en vez de cajas de color beige o negro sin una mínima cuota de buen gusto.

Ahora bien, vamos a ver qué tiene que tener en cuenta un usuario de Windows a la hora de pasarse a una Apple:


 


Primero, la máquina se enciende desde el teclado, y no desde la caja del CPU. Hay que buscar el botón con una línea vertical dentro de un círculo para apagar y prender una Mac. Y el Mouse, también es diferente, dado que solo cuenta con un botón para el clic.


 


Pero… ¿cómo se hace para obtener el menú contextual que aparece en Windows cuando apretamos el botón derecho del Mouse? Se debe apretar la tecla CTRL junto con el clic del Mouse para obtener dicho menú.


 


También en el teclado aparece una tecla con el dibujo de una manzana, que sería el equivalente de la tecla ALT del teclado en Windows.

En cuanto al aspecto visual, el menú no aparece en la parte inferior de la pantalla, como en Windows, sino que lo encontramos en la parte superior. Y no hay botón de Inicio, sino una manzanita.


 


Los accesos directos a los programas se pueden encontrar en lo que se denomina el DOCK, una barra que funciona como la Barra de Tareas de Windows: aparecen ahí los programas activos, y permite ir pasando entre los programas abiertos. Este Dock se puede ocultar también, para ganar lugar en pantalla, y se accede pasando el Mouse sobre la parte superior del escritorio.

Y en la Mac no se usa el Explorador para encontrar las carpetas. En su lugar, esta el Finder, que permite la navegación entre archivos y carpetas. Otro cambio que encontrará el usuario de Windows es que la Papelera no se vacía automáticamente cuando llega a un cierto tamaño o antigüedad: en Apple, hay que hacer clic sobre la misma, para obtener un menú que permita vaciarla.

Estos son algunos de los puntos más importantes que un usuario de Windows tendría que tener en cuenta a la hora de decidir el pasaje hacia una Mac.

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