* A la hora de incorporar un disco en tu computadora, es una opción interesante si tenés que llevar tus datos de un lado al otro * Han bajado de precio y son de mucha mayor capacidad que los “pendrives”
En la actualidad, lo que mas ocupa lugar en una computadora son los archivos que los usuarios van guardando en el disco rígido de la misma. Las fotos que uno va sacando con la cámara digital, van a parar al rígido. Si compraste un álbum en CD, y querés escuchar esa música en tu mp3, seguramente las vas a bajar a tu computadora, para luego trasladarla a tu reproductor portátil. Los videos que tenés de tu familia, los querés editar, ponerles música y bajarlos a un DVD. Todo eso ocupa mucho lugar en los discos.
Y ni qué hablar si los tenés que llevar de una computadora a otra, por ejemplo desde tu notebook a tu máquina de escritorio. O a la máquina de un amigo. Hasta hace poco, tener una memoria usb (también conocida como “pendrive”) facilitaba esta tarea, pero algunas veces, no te alcanza la capacidad. Y ahí es donde empiezan a jugar los discos rígidos portables o removibles.
Estos dispositivos, que se conectan al puerto usb de la computadora, no son otra cosa que un disco normal, dentro de una caja transportable. Al ser enchufados en la maquina, el sistema operativo (Windows, Mac OS o Linux, los hay para todos los gustos) los reconoce como un disco mas del equipo, y uno puede desde ese momento hacer cualquier cosa, como si fuera un disco interno mas. Copiar archivos, borrarlos, crear carpetas, de la misma manera que con las demás unidades de disco.
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En general, para las unidades que llevan un disco de 2,5 pulgadas, que son los que normalmente tienen las notebooks, no es necesaria una fuente de alimentación, ya que toman su energía del puerto usb. Es decir, sólo tiene uno que llevar la cajita y el cable usb. Eso si, es importante puntualizar que se debe enchufar en alguno de los puertos de la computadora, que en general garantiza el voltaje adecuado necesario para su operación. Recomiendan no enchufarlo a un “hub” (esa especie de “zapatilla” de puertos usb, en general con cuatro enchufes), dado que éste puede no proporcionar el voltaje correcto.
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Las capacidades de estos discos son variables y arrancan en general desde los 80 gigabytes. Y en función de su capacidad, por supuesto, varía el precio también. Una unidad de 160 gigabytes se consigue en nuestro mercado en unos 180/200 dólares, precio más que adecuado pensando en su practicidad.
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Son en general bastante resistentes al uso diario, aunque hay que cuidarlos de los golpes, debido a lo frágil del mecanismo interno.
Una recomendación final: al conectarlo a la computadora, el sistema lo “reconoce” y habilita un pequeño icono en la bandeja del sistema, en la parte inferior derecha, cerca del reloj. Este icono tiene una flecha verde (en Windows XP) o una tilde verde (en Windows Vista). Es importante que antes de desenchufar el disco de tu equipo, hagas clic sobre este pequeño icono, y elijas la opción de desconectar el disco removible. Esto garantiza que se cierren todos los archivos que pudieran estar abiertos en el mismo, y que se escriba cualquier actividad que pudiera estar pendiente de escritura. Con este método, garantizamos la integridad de los datos en nuestro disco rígido portátil.
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