Pendrive, el arma ideal para ladrones de datos confidenciales

Tecno


  • Según una encuesta, los usuarios admitieron que usarían la información robada de la empresa en un nuevo empleo. La mayoría transporta datos de la empresa en un pendrive.
  • Un pendrive de 16 gigabytes equivale a 640 toneladas de información en papel.

La fuga de datos representa una potencial pérdida para las empresas en el mundo de hoy, a la luz de los adelantos tecnológicos que se encuentran disponibles al alcance de la mano. Según cifras de un informe publicado por CheckPoint, denominado  “Personal y Seguridad de Datos", el 50 % de los trabajadores roban información al irse de una empresa hacia otra. Y la utilizan en sus nuevos empleos.

El punto es que la mayoría de las empresas -un 75 %, para ser más exactos- no cuentan con la seguridad necesaria en sus redes corporativas para contrarrestar esta fuga de información.

Un 85 % de empleados encuestados admitieron que cuentan con los conocimientos y la tecnología necesarios para descargar información confidencial de la empresa en la cual trabajan, y que la podrían emplear si entraran a trabajar en alguna empresa de la competencia. Un 74 % de las compañías entrevistadas tienen políticas que prohíben expresamente al personal sacar información de la empresa fuera de la oficina. La encuesta realizada por Check Point Software sobre “personal y seguridad de datos" fue llevada a cabo entre 200 profesionales de nuevas tecnologías.

De hecho, ese 85 % de los empleados se lleva información desde su trabajo a casa, por cuestiones de trabajo. Y un 33 % la transporta en un pendrive (dispositivo USB de memoria de almacenamiento), contra un 14 % que lo hace en una notebook.

La marcada caída en los precios de estos pendrives ha hecho que se conviertan en una preocupación de primer orden para los administradores de las redes corporativas de las compañías. El hecho de que cualquier persona cuente con uno de estos dispositivos facilita la fuga de información.


 


No se puede controlar, debido a que son pequeños y fáciles de ocultar, aunque también son muy fáciles de perder, lo cual constituye un peligro si cae en manos de una persona oportunista que podría llegar a chantajear a la compañía, negociando algún tipo de “rescate” frente a la posibilidad de venderla a la competencia.

Si uno comparara la capacidad de estos pendrives con la vida real, se encontraría con que un dispositivo de 16 gigabytes (de gran capacidad de almacenamiento), que se puede llevar cómodamente en el bolsillo, equivale a contar con unas 640 toneladas de papel impreso con información. Un importante caudal de información como para perderse.


 


Por ellos las empresas deberían contar con políticas claras y efectivas, como ser la anulación de los puertos USB en las computadoras donde se maneje información confidencial o de alto valor para la empresa. O proveer a los empleados de pendrives que permitan guardar la información con algún tipo de “encriptación”, que garantice la seguridad ante la perdida del mismo.

Dejá tu comentario