La Corte de La Haya decide sobre el diferendo limítrofe entre Chile y Perú
Lima reclama 35 mil kilómetros cuadrados de mar que ahora están bajo sobernía de la ciudad chilena de Santiago. La decisión del tribunal internacional será inapelable.
establecerá la delimitación definitiva de la frontera marítima entre Chile y Perú, y que pondrá fin al proceso iniciado en 2008, cuando Lima reclamó 35.000 kilómetros cuadrados de mar actualmente
bajo soberanía de Santiago.
Perú replicó que esos instrumentos son apenas convenios para regular la actividad pesquera en la zona y no tratados de límites, y reclamó tanto que la frontera marítima sea fijada en una línea equidistante a las costas de ambos países, como el reconocimiento de sus derechos soberanos sobre 200 millas marinas.
Por lo tanto, el tribunal que preside el diplomático eslovaco Peter Tomka deberá resolver si existe o no un tratado de límites, de dónde parte la frontera marítima y si el triángulo externo que reclama Perú le corresponde efectivamente o es de altamar, como se consideró hasta ahora y defiende Chile.
El gobierno peruano llegó al tribunal con sede en La Haya luego de varios intentos para resolver el diferendo de manera bilateral.
En 1986, durante el primer mandato de García, Lima solicitó a Santiago iniciar negociaciones para establecer los límites marítimos entre ambos países, pero no obtuvo respuesta.
Ambos gobiernos declararon en múltiples ocasiones que acatarán el fallo, aunque advirtieron que llevará tiempo implementarlo.
La controversia tiene lugar en medio de la tradicional rivalidad entre ambos países, proveniente de la Guerra del Pacífico de 1879-83, en la que Chile derrotó a la coalición Bolivia-Perú y se apropió de amplios territorios que hasta entonces habían pertenecido a estas dos naciones, como la provincia boliviana Antofagasta -que incluía la salida al mar perdida por La Paz- y la peruana Tarapacá.
Pero también ocurre en el mejor momento histórico de la relación bilateral, tanto política como económica y comercial, cuando ambos países integran bloques regionales como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Alianza del Pacífico.
No obstante, la presentación de la demanda tensó en su momento la relación bilateral y Chile congeló inicialmente los mecanismos de cooperación, hasta que Piñera, quien asumió el gobierno en 2010, propuso aislar el diferendo limítrofe y privilegiar el vínculo comercial.
A la espera del fallo, el ambiente era más tranquilo y optimista en Perú que en Chile, según lo reflejó en los últimos días la prensa de ambos países.
De hecho, Rivas, afirmó que la sentencia "será favorable para Perú en cualquier escenario", según reprodujo el diario Perú/21, mientras el gobierno chileno guardó silencio en las últimas horas.
En tanto, la presidenta electa de Chile, Michelle Bachelet -que encabezaba el gobierno en el momento en que Perú presentó la demanda ante la CIJ y volverá al cargo el 11 de marzo próximo-, hizo saber que escuchará el fallo junto a los miembros del "comité político" de su gabinete ya designado.
Asimismo, el excanciller Juan Gabriel Valdés opinó que el fallo "puede ser un trampolín para una nueva relación con Perú", reflejó el diario El Mercurio.
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