Un pastor evangélico alteró los ánimos en la práctica de Boca
El Chino Batista, ayudante de Borghi al que adjudican su presencia, se desligó del religioso Juan Bosso: "Es un pillo".
Boca Juniors se despegó hoy de haber convocado a un pastor evangélico y le impidió el ingreso al predio de Casa Amarilla.
Dieciocho horas después de haber corrido la información, Boca salió a negar haber convocado al pastor Juan Bosso, a quien el principal ayudante de campo de Claudio Borghi, Norberto Batista, definió como "un pillo" e "irrespetuoso", y lo acusó de querer "utilizar la situación" que atraviesa el equipo.
Batista lo conoce desde su trabajo con Borghi en Argentinos pero según el paso de las horas desde que se supo la información, el haber salido el pastor en la tapa de un diario deportivo alteró el clima, y en Boca quieren demostrar que la mala situación se revertirá con trabajo y no con auxilios espirituales.
Bosso, ex camarógrafo del canal Crónica TV, aseguró que fue el Chino Batista, colaborador de Borghi, el que lo invitó a ir a Boca: "Estate a las doce y aquí estoy", sostuvo Bosso a las puertas del predio Pedro Pompilio, donde no lo dejaron entrar.
Batista salió de Casa Amarilla para deslindar responsabilidades de la convocatoria a través de un programa deportivo de TyC Sports, aunque admitió que ante un pedido del pastor lo invitó a asistir a la práctica.
"Querés pasar, pasá. Ve la práctica como todo el mundo", dijo haberle dicho Batista a Bosso tras supuestos pedidos del religioso, como si cualquier hijo de vecino pudiese ver la práctica de Boca.
"Este muchacho parece que es un irrespetuoso. De parte mía tiene las puertas cerradas, no le creo nada", se despachó Batista, quien acusó a Bosso de "estar utilizándome a mí y a Boca".
"Tuvo suerte, logró lo que quiso, le salió bien, hasta salió en la tapa de un diario", sostuvo Batista, quien aseguró estar "tranquilo. Yo no cité a nadie".
El pastor, en su frustrada visita a Boca y pese al desplante, aseguró que "Dios me mandó al Chino para que me abra la puerta de Argentinos".
Pero entre bendiciones que hizo a pedido de periodistas de distintos medios que se agruparon frente a los cerrados portones de Casa Amarilla, Bosso lanzó una crítica: "Seguramente, si viene un curandero lo hacen pasar y le sirven sánguches de miga".
Te puede interesar





Dejá tu comentario