Si se acaba el amor, ¿qué pasaría con la fortuna de Bublé?
Luisana Lopilato dio el "sí" en el registro civil y se convirtió en la flamante mujer de uno de los cantantes con mayor proyección internacional. ¿Qué pasaría en caso de ruptura?
El anuncio de la relación entre Luisana Lopilato y Michael Bublé sorprendió. En principio, los medios locales no podían asimilar la idea de que la ex “chiquitita” haya conquistado a uno de los solteros más codiciados de la farándula internacional. Los medios del extranjero, en tanto, quemaban los buscadores de Internet para conocer más detalles sobre la vida de la voluptuosa rubia con la que se mostraba el cantante.
“Todo depende de dónde fijen residencia. Si lo hacen en algún país del extranjero en donde el contrato prenupcial sea legal, pueden haberlo firmarlo pese a haberse casado en un país en donde ese tipo de acciones no tienen vigencia”, agregó.
La existencia de bienes prematrimoniales, como las mansiones que poseen en Los Ángeles, Canadá, Londres y Buenos Aires, también siembra la duda. “En realidad, si él las compró con sus propios bienes, esas propiedades son de él y no se incluyen en una eventual división de bienes. Pese, claro, a que lo hayan estipulado de antemano”, aclaró.
Cada contrato, según Rosenfeld, varía en relación a los intereses de las partes. “Siempre y cuando no se vaya contra las buenas costumbres, los contratos pueden incluir un sin fin de condicionamientos. La existencia del papel no quiere decir que, en caso de separarse, ella no pueda cobrar nada. De nuevo –insiste-, todo depende de lo que hayan firmado”, aseguró.
Las variantes, tan solo por mencionar algunas, fluctúan entre aumento de dinero en caso de que la pareja tenga hijos, cantidad de años de matrimonio, cláusulas de infidelidad y culpabilidad a la hora de pedir el divorcio.
Tom Cruise, por ejemplo, le aseguró a su mujer, Katie Holmes, tres millones de dólares por cada año de matrimonio, 25 millones por cada hijo biológico y una cláusla de infidelidad en donde si alguno es visto con otra persona deberá pagarle 5 millones de dólares a la otra parte.
Sin embargo, también existe la posibilidad de que la pareja no haya firmado ningún contrato y, en tal caso, la división de bienes se hará "a la argentina". A nivel local, los bienes se dividen entre "propios" -adquiridos antes del enlace- y "gananciales" -comprados durante el matrimonio-. Todos los bienes gananciales de dividirán en partes iguales, sin importar el porcentaje del costo abonado por cada "esposo".
En caso de que el divorcio no sea de mutuo consentimiento y esté agravado por denuncias de infidelidad o maltrato, la parte denunciante puede solicitar gastos de alimentación, además de los que habitualmente se estipulan cuando el matrimonio tiene hijos menores de 18 años.
En el marco nacional, la abogada adelantó que existe una intención de incorporar a la reforma legislativa la posibilidad de firmar un contrato prenupcial. “Dicen que para el 2012 esto podría ser una realidad”, confirmó.
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