El entrenador de River Plate, Marcelo Gallardo, destacó la superioridad de Barcelona en la derrota por 3-0 en la final del Mundial de Clubes, consideró que el elenco catalán es "el mejor" y aceptó que su "mayor amargura" es que su equipo no llegara a ese encuentro en "el mejor momento futbolístico".
"Nos encontramos con el mejor equipo del momento, ellos en buena forma, y hay que reconocer cuando un equipo es superior", evaluó el Muñeco tras el partido disputado en la ciudad japonesa de Yokohama.

En ese sentido, agregó: "Lamentablemente no pudimos sostener el partido que queríamos hacer y llegar al final con chances y no lo logramos".

"Era la frutilla del postre, pero no llegamos en nuestro mejor momento futbolístico, esa es mi mayor amargura", completó el entrenador, que "más allá de la tristeza y la amargura de perder el partido" le agradeció a los jugadores" por el gran esfuerzo" que hicieron en su año y medio de gestión, y a los hinchas, tanto los que viajaron a Japón como los que lo siguieron desde Argentina.

Además, agregó que el partido fue "de final de ciclo", aunque no se refirió a lo personal sino a los "jugadores que se están despidiendo", como Carlos Sánchez y Matías Kranevitter.

Sobre el desarrollo del juego, explicó: "El plan de juego lo pudimos llevar a cabo durante casi 40 minutos, en los que estuvimos bien y pusimos incómodo a un gran equipo".

"Después del gol nos desbordamos un poquito porque la idea era poder sostenerlo. Barcelona es un gran equipo que cuando encuentra espacios te desequilibran y después del segundo gol nos desorganizamos y el partido fue para ellos", afirmó.

Por último, dijo que con el ingreso de Luis González por Leonardo Ponzio en el inicio del segundo tiempo intentó tener "mejor control de la pelota" y que con la entrada de Gonzalo Martínez por el oriental Rodrigo Mora quiso "darle velocidad al equipo" y mayor compañía para el uruguayo Tabaré Viudez.

"Lamentablemente, el segundo gol viene de un error nuestro en ataque y ellos de contra hacen diferencia. Después se nos hizo difícil", finalizó Gallardo.