Ratificó una investigación penal contra el ex secretario de Comercio kirchnerista por su cotillón de "Clarín Miente" y repuso al juez federal para que quede al frente de la investigación.
La Cámara Federal de Casación Penal ratificó este miércoles una investigación penal contra el ex secretario de Comercio kirchnerista Guillermo Moreno por su cotillón de "Clarín Miente" y repuso al juez federal Claudio Bonadio para que quede al frente de la investigación.
La resolución fue tomada hoy por la Sala IV del máximo tribunal penal del país en lo federal, integrada por los jueces Mariano Borinsky, Juan Carlos Gemignani y Gustavo Hornos.
En la causa, los querellantes acusaron a Moreno por el delito de incitación a la violencia colectiva y peculado, a raíz del reparto de material de propaganda con la leyenda "Clarín Miente" y el cuestionamiento vinculado a la posibilidad de que esos productos hayan sido solventados con fondos públicos.

Recientemente, la Corte Suprema convalidó la investigación contra Moreno y ahora la Cámara de Casación suscribió ese fallo y además repuso al juez Bonadio, quien había sido apartado del expediente por una recusación del propio funcionario k.
En 2011, durante un acto en el Mercado Central, Moreno utilizó globos y otro cotillón con la leyenda "Clarín Miente", ante lo cual el grupo de medios lo denunció en la Justicia.
Luego, en junio pasado, Bonadio citó a indagatoria a Moreno por "incitación a la violencia y malversación de caudales públicos", pero cuando el funcionario acudió a los Tribunales acusó a Bonadio de haberle dado "consejos" sobre cómo actuar en la causa durante un desayuno que tuvieron en el departamento de una amiga en común.
Moreno señaló que sentía una "actitud de hostigamiento" de parte del juez porque, según él, le había advertido que lo iba a mandar a detener si no se presentaba a declarar en una fecha en la que el funcionario le había dicho que tenía actividades oficiales preestablecidas en Italia.
El abogado de Moreno, Alejandro Rúa, presentó un escrito en el que recusó al juez y explicó que "los consejos" que Bonadio había dado era que el funcionario cambiase de defensor.
Bonadio negó la acusación, dijo que nunca estuvo en ese desayuno pero, la Sala I de la Cámara Federal decidió apartar al juez, con los votos de Eduardo Freiler y Jorge Ballestero (Eduardo Farah se opuso) y el caso pasó a manos del juez Luis Rodríguez.
Ahora, la causa llegó a la Cámara de Casación que, en un fallo firmado hoy, ordenó que Bonadio volviera a hacerse cargo de la investigación penal.
Según el voto del juez Gemignani, "el planteo fue extemporáneo" porque debió haber sido presentado a 48 horas de "producida la causal de recusación y en nada modifica ello el momento en el que abogado defensor tome conocimiento de ésta".
El fallo señaló que la supuesta reunión tampoco se pudo corroborar y que eso sólo "bastaría para echar por tierra el razonamiento de los sentenciantes, pero las falencias no se limitan a esa importantísima circunstancia, ya que tampoco pudo ser descartado el argumento vertido por el Dr. Bonadío respecto de las fechas en que habrían sucedido los hechos que motivaran su apartamiento" cuando "la causa no tenía trámite alguno, ya que la acción penal no había sido promovida".
"El apartamiento de un magistrado del conocimiento de una causa resulta un acto de extrema importancia y que debe ser valorado del modo más restrictivo posible, a diferencia de lo decidido por la Cámara Federal", se sostuvo.