La nueva unidad de cuenta pretende dar respuesta a la demanda de la clase media con dificultades para acceder a la casa propia. El plan se basa en un modelo diseñado en Chile, segundo país de la región con más créditos hipotecarios.
La nueva "moneda" regirá para créditos y depósitos, cotizará diariamente, y se calculará con una fórmula sobre el nivel de inflación oficial, como la que se usa para el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).

La unidad de cuenta permitirá a los tomadores de préstamo de más de 10 años pagar cuotas mensuales que evolucionarán de acuerdo a la inflación, en tanto que a los ahorristas, retirar el dinero que guardaron en el banco con el mismo valor real que tenía el día que lo depositaron, más una tasa de interés.

En Chile, esta unidad de cuenta tiene el nombre de "Unidad de Fomento", y en Uruguay rige desde hace más de cinco años la "unidad indexatoria".

Según explica el diario Ámbito Financiero en su edición impresa de este lunes, el mecanismo funciona como una cobertura frente a la evolución de los precios tanto para quienes deben otorgar el financiamiento como para quienes lo demandan.

Con esta nueva moneda el Gobiernoapuesta a que los créditos productivos e hipotecarios se expandan con fuerza en una economía que tendrá alta inflación por algunos años más.

Un documenteo emitido el pasado jueves sobre los objetivos y planes para 2016, el Banco Central destacó como una prioridad establecer "un sistema de depósitos y créditos en unidades de cuenta de poder adquisitivo constante en términos reales".

Así, el Gobierno busca acortar la brecha que separa a salarios en pesos de los inmuebles cuyos precios se determinan en dólares:

"Esto permitirá no sólo que las cuotas iniciales sean sensiblemente más reducidas, sino que el ingreso necesario para acceder a estos préstamos será muy inferior a los que actualmente se requieren, reduciendo las barreras de acceso al crédito para amplios sectores de la población", completó el informe.