Futbolísticamente es imposible ganarle. Por eso, los rivales de Lionel Messi tomaron nota y parecen estar intentando superarlo de otras formas, aunque tampoco están teniendo demasiado éxito.
Durante el triunfo del Barcelona por 2 a 0 ante el Espanyol en la vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey, el defensor Álvaro intentó amedrentar al argentino pegándole con algo físico: su altura.

Mientras la pelota estaba en otro lado, el defensor le dijo petiso al rosarino, que sin embargo no se quedó callado y le hizo saber lo malo que era jugando al fútbol. Todo, entre risas en un diálogo que fue captado por las cámaras.

Messi
"Leo me recrimina unas cosas y yo, otras. Le pregunto si cree que le voy a hacer daño y él me dice que sí. Él me dice lo malo que soy, y yo, lo bajito que es. Hemos acertado los dos... nos reímos y hay que dejarlo ahí", confesó el propio Álvaro a los medios en pleno vestuario, tras perder una vez más con Messi. Y por partida doble.