El ex ministro de Economía y referente de Plan Fénix negó que el Gobierno deba aceptar cualquier arreglo para volver al mercado internacional de capitales. "La negociación debe encarse sin miedo", exigió.
En ese sentido, Ferrer agregó que el diferendo con los holdouts "no es una cuestión de vida y muerte" para el país.

"El tema de las diferencias que existen con esos fondos financieros es algo que está pendiente de una solución, pero eso no puede hacerse a cualquier precio. Argentina tiene cuestiones más importantes que resolver en materia económica", remarcó.

De esta forma, Ferrer se refirió a las negociaciones que el secretario de Finanzas, Luis Caputo, lleva adelante con los fondos buitre y otros tenedores de deuda en el marco de la mediación encarada por el abogado Daniel Pollack, por decisión del juez Thomas Griesa.

A un mes del inicio de la gestión de Macri, el ex embajador en Francia sostuvo que en relación a la política económica "se abrieron varios interrogantes", tras la liberación del cepo cambiario y la eliminación de las retenciones sobre algunos granos.

"Tras la salida del cepo y la quita de retenciones, queda ver cómo se encaran los problemas de competitividad y crecimiento que tiene el país. Es algo que está por verse. De todos modos, lo peor que podemos hacer frente a esta coyuntura es retornar a la lógica del endeudamiento como estrategia de resolución", subrayó.

Y en ese sentido, agregó: "Debemos evitar las recetas de ajustes como los que padecimos en la última dictadura y en los años '90".

No obstante, Ferrer reconoció que el cepo cambiario "se había tornado insostenible", aunque remarcó que la situación económica del país "dista mucho de prefigurar un panorama de crisis como los que se dieron en otras transiciones gubernamentales".

"El cepo se había tornado insostenible y se necesitaba una corrección. Creo que lo mejor hubiera sido establecer tipos de cambios diferenciados en función de las distintas actividades. Pero no nos encontramos ante un panorama de crisis. Existen dificultades, pero la situación es sólida en cuanto a lo macro", evaluó.

Respecto a esto último aportó que "fue el propio ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, quien dijo que el país tenía dificultades, pero que no se encontraba en una situación crítica".

Por último, Ferrer estimó que "a mediados de año", comenzarán a verse los efectos de las medidas económicas que el oficialismo tomó en estos primeros 30 días de gestión.

"Creo que dentro de seis meses vamos a tener en claro un panorama con respecto al rumbo económico que encarará el gobierno. Veremos cómo se resuelve la puja por salarios y el control de la inflación. Sin retenciones favorecemos a un sector determinado, pero no a la producción de manufacturas", concluyó.