La mayoría de las discotecas están abiertas sólo en invierno, cuando los adolescentes van a esa ciudad en viaje de egresados. Sin embargo, un empresario abrió las puertas para los barilochenses, pero la respuesta no fue la esperada: sólo fueron dos personas.
Genux es sinónimo de diversión cada año en Bariloche, donde miles de egresados del país se reúnen para celebrar el fin de sus estudios secundarios. Sin embargo, la imagen que dejó el boliche este fin de semana fue otra: la de absoluta desolación.

Es que el dueño de la discoteca decidió abrir las puertas para que los barilochenses disfrutaran de la música y las luces del lugar. Lo que nunca imagino el empresario fue la respuesta del público: sólo fueron dos personas y el boliche tenía más empleados que chicos divirtiéndose.

"Evidentemente los chicos entendieron que el valor de la entrada (300 pesos) es muy costoso o bien quieren ir cuando hay gente de otras ciudades", explicó el empresario Ricardo Rimoldi, titular de Alliance SRL.

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Lo cierto es que el fracaso de la apertura del boliche derivó en la decisión del empresario de no abrir más las puertas del local bailable. Es que el costo para abrir el boliche ronda los 69 mil pesos, teniendo en cuenta los gastos por el personal y los servicios.

"No abríamos para los jóvenes de Bariloche porque considerábamos que no responden por diferentes motivos y el sábado quedó demostrado que esto es así", reconoció el dueño.

A las 2 del sábado, los empleados tuvieron que cerrar el local ya que "solamente había una pareja" en las instalaciones. "El negocio es tener abiertas las discotecas todo el año, pero en Bariloche no se puede porque el público no concurre", afirmó el referente de Alliance.

Tanto Genux como otros boliches céntricos de la ciudad abren sus puertas desde el 20 de junio hasta el 31 de octubre, con un parate en julio, únicamente para estudiantes que vienen de viajes de egresados.