"Mi hijo paseaba perros, era el más bueno del mundo", relató el hombre, entre lágrimas. El joven fue embestido en la mañana del viernes por un auto que, denuncian, iba a más 100 km/h. El conductor habría querido escaparse, pero fue detenido.
"Si lo agarraba yo lo mataba", dijo Jorge, padre del joven que caminaba por una calle de San Andrés, en el partido bonaerense de San Martín, cuando un auto lo embistió y le quitó la vida.

Entre lágrimas, el hombre recordó que su hijo trabajaba como paseador de perros y que esa misma mañana prefirió caminar a viajar en el auto de su padre.

Por otra parte, reiteró lo que denuncian los vecinos: que el conductor iba a más de 100 km/h y que, luego de arrollar al peatón, quiso escapar del lugar del hecho dejando a su novia encerrada en el auto en llamas.

El conductor, identificado por los voceros como Gabriel Di Mena (24), fue detenido y trasladado a la seccional octava de San Martín, donde quedó a disposición judicial.
El hecho ocurrió cerca de las 8 en la calle Campos, a metros del cruce con Catamarca, cuando el conductor de un Chevrolet color negro, patente GTP 814, perdió el control del auto, se subió a la vereda y atropelló a Eduardo Cevallos (24), quien murió en el acto al quedar debajo del rodado.
Según vecinos, el automovilista estaba en aparente estado de ebriedad y circulaba a 100 kilómetros por hora por esa calle, en la que la velocidad máxima permitida es 40.
Di Mena sufrió algunos golpes ya que el auto quedó semivolcado sobre la vereda, mientras que una joven de 23 años que iba con él en el rodado padeció algunas heridas y debió ser hospitalizada, aunque está fuera de peligro.