El futbolista realizó una denuncia este jueves ante Agremiados por haber sido agredido por parte de barras bravas del Sabalero. "Uno de ellos me pegó de espalda una trompada en la nuca sin decirme nada", describió el jugador.
El futbolista Alan Ruíz realizó hoy la denuncia en Agremiados por haber sido agredido por parte de barras bravas de Colón y confirmó que no jugará más en el club santafesino, a sólo dos días del partido clásico de la ciudad frente a Unión.

"Se vivió un mal momento, uno siendo jugador nunca espera que le pase esto. Estaba saliendo de la práctica con mi hermano y unos treinta tipos cortaron las dos salidas del entrenamiento. Uno de ellos me pegó de espalda una trompada en la nuca sin decirme nada", describió el jugador por Radio La Red.

Y confirmó: "Ya no estoy más en Colón, me fui de Santa Fe y estoy en La Plata. Ya está decidido y nadie puede jugar así", dijo Ruíz.

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"Las cosas se arreglan hablando y nadie quiere perder un clásico. Yo ya estoy vendido y si quería no jugaba más. Con todas estas cosas que pasaron, el jugador no puede estar tranquilo para jugar", amplió Ruíz, quien además remarcó que el barra que lo agredió no le mostró ningún tipo de arma.

Los barras demorados por la policía santafesina fueron Sergio Leonel Grecco, Eduardo Luis Sequeira, Milton Aguiar, César Sterli, Lucas Martínez, Iván Noseda, Diego Franca, Diego Galarza, Martín Goris y Gastón Rodríguez, informaron a DyN fuentes de la seguridad provincial.

Estas personas, ya liberadas, deben presentarse el sábado, el día del clásico con Unión, a las 10 en la comisaría más cercana a su domicilio y permanecer allí hasta las 18.

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Tanto Ruíz como su hermano Federico, asesorados por su padre y representante, se comunicaron con las máximas autoridades de Futbolistas Argentinos Agremiados buscando asesoramiento respecto de los pasos a seguir. En el transcurso de la noche del miércoles, el propio Ruíz y su familia fueron blanco de nuevas amenazas por parte de la barra de Colón, tomando la determinación de abandonar el domicilio que ocupaban en la ciudad de Santa Fe y trasladándose a Rosario, siempre con el respaldo del gremio que nuclea a los futbolistas de nuestro medio.

Sin embargo, a última hora de la tarde, Alan Ruíz y su familia regresaron a La Plata, ya que el número diez "Sabalero" decidió no volver al club santafesino.

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El plantel que dirige el interino Ricardo Johanssen está convulsionado por este hecho y mañana volverá a practicar, de cara al clásico del sábado ante Unión, en el marco de la duodécima fecha del campeonato.