El búlgaro Grigor Dimitrov perdió la cabeza y, antes de caer en el tercer y definitivo set en la definición del ATP de Estambul, partió una raqueta para ser descalificado. Y lo consiguió. Mirá el increíble momento.

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De esta forma, el argentino, incrédulo, se coronó campeón por primera vez en su carrera profesional. Aunque recién pudo festejar después del repudiable ataque de furia de su rival.