Mauro Szeta
Mauro Szeta
El plan era detallado. Dos hermanas y una amiga complotadas para atacar a otra chica a la salida del colegio. Pasó en Junín. La Justicia las condenó el lunes a 8 y 20 años de prisión. "Mataron por matar. El resto son excusas", dijo el fiscal.
Todas las chicas iban a la escuela 5.

Las hermanas María y Anabella Medero buscaban a una alumna de apellido Guzmán para atacarla. El motivo, cualquiera: "Que se hace la linda", "Quién se cree que es", esgrimían las hermanas a la vista de todas las alumnas del colegio.

Anoticiada de que podía ser víctima de un ataque, Guzmán se fue antes del colegio. La que no salió antes fue Nayra Cofreces, amiga de Guzmán.
"Qué se hace la linda, quién se cree que es", decían las hermanas homicidas
Entonces, porque sí, las hermanas Medero con la ayuda de otra chica de 17 años, se toparon con Nayra en la calle, a la salida de la escuela y la atacaron a piñas y patadas. El golpe letal se lo dieron contra la pared de un polideportivo. Demencial. Nayra murió tres días después.

El mismo día del ataque, sin ninguna clase de culpa, y tras el homicidio de Nayra, las hermanas finalmente ubicaron a Guzmán, la derribaron de la moto y también la atacaron a golpes. No la mataron de milagro. Pero le arrancaron un mechón de pelo. Al día siguiente, llevaron ese mechón de pelo en una cartuchera y lo mostraron a los otros alumnos como "trofeo de guerra" de la paliza que le habían dado.

En las últimas horas, el Tribunal de Junín, condenó a María Medero, de 31 años a 20 años de cárcel. La consideró autora del homicidio. A su hermana Anabella, le dieron 8 años de cárcel. La culparon del delito de lesiones.

El día del fallo, las hermanas lloraron. Durante el juicio se reían desafiantes.

El fiscal Alvite Galante fue contundente: "Mataron por matar. El resto son excusas".