Tirarse un baldazo de agua helada se convirtió en una moda entre los famosos en 2014, pero fue una buena causa: encontrar la cura de un tipo de esclerosis.
El Ice Bucket Challenge inundó las redes sociales en 2014 con sus miles de baldazos de agua fría para generar recaudar fondos para la lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Además de empaparse en el tema, los participantes debían hacer una donación y nominar a tres personas para que repitan la operación: el resultado fue una recaudación de 115 millones de dólares.

Lo que parecía una moda fútil entre gente poco comprometida con los esfuerzos serios para encontrar la cura de la ELA se convirtió en el medio para financiar una investigación que esta semana dio su primer fruto con el descubrimiento del gen NEK1, el más común entre las personas que padecen esta enfermedad neuromuscular degenerativa.

El anuncio fue realizado a través del sitio de la Asociación ELA mientras que el análisis completo del estudio genético, del que participaron 80 científicos de 11 países, fue publicado en detalle en la revista Nature.

El año pasado se informó que el 67% del dinero recaudado en el Ice Bucket Challenge fue destinado a financiar la investigación y los premios para los cientiíficos de todo el mundo se pudieran abocar a este tema, según el New York Times.

Así, un millón de dólares fueron destinados a iniciar el Proyecto MinE en la Facultdad de Medicina de la Universidad de Massachusetts, en los Estados Unidos, que participó del hallazgo a nivel mundial. La identificación del gen NEK1 podría permitir que se amplíe el alcance del tratamiento existente para los pacientes con ELA.

Puede que haya sido un baldazo de agua fría, pero el Ice Bucket Challenge fue todo un éxito.

Celebrity Ice Bucket Challenge