Para hacer la experiencia, el muchacho dividió en cuatro el sueldo mínimo en bolívares y se las ingenió para mantener su estilo de vida con esa limitación.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decretó el viernes pasado un aumento del 50 por ciento en los sueldos mínimos a partir del primero de septiembre.

La medida será muy bien recibida, se supone, a juzgar por lo complicado que es comprar comida para una persona durante una semana con el salario básico actual, que es de 31.400 bolívares.

Tal fue la experiencia que realizó el conductor radial Manuel Ángel Redondo, quien quiso probar qué se puede comer en Caracas durante una semana con 7850 bolívares, un equivalente a 785 dólares según el cambio oficial en Venezuela.

Sin poder aceptar comida de sus amigos ni gastar plata en otros artículos básicos, como la pasta de dientes, Redondo se lanzó a la aventura para el documental "Viviendo al mínimo".

Viviendo Al Mínimo.mp4

Al darse cuenta de que comer una empanada le costaría 480 bolívares, o "bolos", Redondo decidió probar suerte con la yuca, los plátanos y la papa en el Mercado Viejo de Chacao, donde además le regalaron unos mamones para el desayuno y le explicaron que hace siete años se vendía a 5 bolívares el kilo de verduras que ahora está en 500 bolívares.

Entre eso, las sardinas y huevos a precio oficial y el palo para bajar mangos, Redondo varió un poco su menú. "Puedo resumir en el primer día que con el sueldo mínimo aunque sea puedes tener una comida más o menos, y ya. Ovidándose de cualquier otro tipo de gastos o de comida, o que tengas más personas en tu familia para alimentar. Criminal", sentenció.

Para fin del experimento, que se extendió desde el 4 al 10 de julio, Redondo se había vuelto experto en buscar ofertas en el Mercado Municipal Quinta Crespo, al que bautizó como "la Estrella de la Muerte de los bachaqueros", que son los vendendores que adquieren sus productos a precios oficiales y los revenden a mayor valor.