La mujer tuvo que esperar 24 horas hasta que un cirujano plástico apareciera para arreglar el desastre que había hecho la médica de turno durante su parto programado.
Una mujer denunció pública y judicialmente a un hospital de Inverness, en Escocia, después de que le cortaran la cabeza a su hija durante su nacimiento por cesárea. La operación estaba programada pero fue retardada cuatro días debido a la falta de médicos y camas.

Emma Edwards, de 21 años, denunció que una médica subrogante del hospital de Inverness le hizo un corte en el costado de la cabeza a su hija, Karmen, porque "no sabía que estaba en trabajo de parto" al momento de dar a luz, informó el sitio Daily Mirror.

La mujer explicó que le habían dado fecha para su cesárea para el jueves 16 de junio para lo cual había viajado a Inverness con su pareja, George McPhee, desde su casa en Wick, a 166 kilómetros por las escarpadas rutas del norte de Escocia.

Después de 24 horas de espera, los encargados del hospital reprogramaron su cesárea para el lunes de la semana siguiente, lo que obligó a la pareja a hacer dos veces el viaje de dos horas y media.

Para cuando Emma logró entrar al quirófano ya había roto bolsa, pero la cirujana que la atendió no estaba al tanto del estado de su trabajo de parto a pesar de que la mujer se lo había informado.

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"Se lo dije a la partera, pero ni me miró", explicó Emma. Cuando nació la beba se llevó el susto de su vida: "La llevaron de urgencia a la terapia intensiva de neonatología porque tenía un corte en la cabeza. Después la médica vino a hablar conmigo y me dijo que no sabía que estaba en trabajo de parto, pero yo me fijé en mi historia clínica y sí consta", señaló.

Como si fuera poco, la mujer tuvo que esperar en ascuas 24 horas hasta que enviaron un cirujano plástico desde Aberdeen. El episodio provocó una investigación dentro del Sistema de Salud Pública de Escocia.