Alejandro Rozitchner aseguró que no le parecía "un hecho relevante" que desde el gobierno se informe sobre situaciones que nunca existieron y que son armadas como parte de la estrategia de marketing y comunicación oficial.
El filósofo y asesor del presidente Mauricio Macri, Alejandro Rozitchner, aseguró este martes que no le parece relevante el hecho de que se difundiera como cierta una actividad presidencial que, tal como se supo luego, era apenas un montaje marketinero para mostrar algo que en realidad nunca existió.

"No estoy informado sobre cómo fue lo del colectivo" aseguró Rozitchner en diálogo con Radio Belgrano y destacó "el contacto directo" del presidente con las personas aun cuando quedó evidenciado que tal cosa no existe y responde a estrategias y armados propios del marketing.

Rozitchner sostuvo que era algo "lógico" que "por medidas de seguridad haya una preparación" de la escena para custodiar al mandatario y continuó: "No me parece un hecho relevante".

"Es evidente que un Presidente siempre tiene una custodia y es lógico que haya que cuidarlo porque está amenazado" dijo.

El acto para promocionar el Plan de Mejora del Conurbano fue "cerrado" ala prensa, lo que despertó las primeras suspicacias. Luego, Presidencia difundió las fotos del jefe de Estado arriba del colectivo al que se habría subido el mandatario durante una parte de su recorrido antes de anunciar la pavimentación de 146 kilómetros, en calles de tierra de Pilar y otros 14 municipios de la provincia de Buenos Aires.

Las redes sociales también se hicieron eco del episodio y comenzaron a reproducir imágenes y videos de Macri llegando en helicóptero al lugar, subiéndose al colectivo estacionado en medio de un descampado, fuera de su recorrido y rodeado de personal de seguridad.

En ese cuidado escenario se tomaron las fotos que luego difundió Presidencia.

Sin meterse en la polémica de si se trató un montaje o no, el pensador macrista destacó el contacto directo del jefe de Estado, como la recorrida con la gobernadora María Eugenia Vidal por Las Heras. "El timbreo es una vía de acarcamiento directo al votante, no es un acto fingido. El PRO lo viene haciendo hace años, no importa tanto un discurso frente a multitudes fingidas sino el contacto directo con las personas reales", explicó Rozitchner sin hacer alusión que el tan mentado timbreo también forma parte de una estrategia de marketing y que lejos de elegir un hogar al azar los funcionarios el lugar es cuidadosamente seleccionado para evitar "sorpresas".

"Yo hice un timbreo con Macri cuando no era presidente y fue espontáneo, íbamos caminando por los barrios y tocábamos timbre en las casas. En algunas había gente y en otra no, era algo natural. Es probable que hoy se tomen más precauciones", concluyó.