El sacerdote Juan Diego Escobar Gaviria, nacido en la ciudad colombiana de Medellín y ex párroco en la localidad entrerriana de Nogoyá, tenía un pedido de captura nacional e internacional por presuntos abusos. Llegó a armar un cuerpo de "monaguillas".
Pasadas las ocho de la noche y nueve horas después de que el juez de Garantías y de Transición de Nogoyá dictara la orden de detención nacional e internacional, el cura Juan Diego Escobar Gaviria se entregó a la Justicia.

El hombre era intensamente buscado por la policía luego de que el juez, Gustavo Acosta, escuchara la declaración de una de las víctimas en Cámara Gesell. Los casos denunciados son dos, pero en las próximas horas se sumarían por lo menos tres víctimas más.

Este viernes, dos monjas que pertenecen a la congregación Terciarias Misioneras Franciscanas, una es de Lucas González y la otra viajó desde Córdoba, hicieron una exposición ante el defensor oficial de la justicia de Nogoyá, Oscar Eduardo Rossi, ante quien denunciaron uno de los dos casos de abuso.

Embed
Escobar Gaviria nació en Medellín, Colombia, y fue el único sacerdote que salió a defender públicamente a Marcelino Moya, cuando se lo denunció por abusos en su paso por la parroquia de Villaguay. También es quien alojó a la madre superiora del convento de Nogoyá, Luisa Toledo, tras la medida judicial de ser retirada del cargo de conducción que tenía en el convento de carmelitas descalzas.

Los dos pequeños ofician de monaguillos en la parroquia de Lucas González. La particularidad, en esta situación, es que los hechos estaban bajo conocimiento del arzobispo de Paraná, monseñor Juan Puíggari, quien avaló la presentación ante la justicia y, a la vez, dispuso una investigación diocesana interna. Además, separó del lugar al cura Escobar Gaviria, quien habría sido enviado a un lugar no determinado de Paraná.

Rossi acudió de inmediato al fiscal auxiliar Rodrigo Molina y éste dispuso algunas medidas urgentes. Por lo pronto, para esta semana están citados los padres de los menores y también habrá una cámara Gesell a uno de los niños.